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Web oficial Riba-roja

Riba-roja de Túria es un municipio de la Comunidad Valenciana en la comarca del Camp de Túria.

La agricultura constituye, por el momento, su principal base económica.

Ribarroja de Turia posee en su término varios polígonos para la industria valenciana, contando entre ellos: Entrevies, Sector 12, Sector 13, Casanova, Poyo de Reva y el Oliveral.

El actual término de Riba-roja de Túria, estuvo en época romana intensamente ocupado por el hombre debido a su situación junto al río Turia y entre dos zonas de gran importancia demográfica: La Colonia Romana de Valencia y la del Campo de Liria.

De tiempos anteriores a la romanización conocemos pocos datos: los restos de unos poblados de la Edad de Bronce y fragmentos de cerámica ibérica.

De la romanización se conoce un importante establecimiento denominado "València la Vella". Diversos hallazgos nos permiten conocer la existencia de varias "villae" tardo-romanas como la de el “Pou de la Sargueta”.

Igualmente, se conservan vestigios de acueductos y canalizaciones que formaban una amplia red de irrigación.

El dominio visigodo no supondrá una ruptura, el mundo hispano-romano perdurará sobretodo en el área mediterránea, donde la arquitectura seguirá la tradición Paleocristiana.

Este hecho queda plenamente reflejado en el yacimiento de "El Pla de Nadal". El yacimiento conserva parte de un edificio de la segunda mitad del siglo VII y es de gran importancia dado que los restos de esta época son muy escasos, incluso en el conjunto de la arqueología visigótica peninsular.

Como consecuencia de las conquistas del Rey Jaime I, Riba-roja fue donada al Obispo de Zaragoza como “Villa roya”, tal como figura en el “Libre del Repartiment”, pero el rey la tuvo como propia, donándola con posterioridad a su hijo, quién acabó permutándola, convirtiéndose en Señorío.

La primera mención, documentada, como “Riba roya”, la hizo el propio Jaime I en su autobiografía “Libre dels feyts”. Durante la Edad Media aparece citada siempre, tanto en latín como en “valenciano”, como “Riba roya”.

La "Carta Puebla" le es otorgada por Felipe III,el 7 de agosto de 1611, siendo Señor de Riba-roja Sancho Ruiz de Lihori Folch Borja y Cardona. Finalmente, Álvaro Gonzalo Juan de Armada Fernández de Córdoba Valdés y Güemes, sexto Conde de Revilla-gigedo escrituró, el 13 de abril de 1897, su Compromiso de Cesión o venta de las tierras, dominios y derechos que poseía en la Villa y Baronía de Riba-roja, a favor de la Comunidad de Propietarios Regantes de Tierras Huertas de Riba-roja.

El núcleo antiguo de Riba-roja puede hacernos revivir el aspecto de una ciudad medieval...

Así, subiendo desde el río por el "Camí de les Ànimes" nos encontramos con el Castillo de origen árabe, la Cisterna y el Molino de Harina, hasta llegar a la plaza donde se encuentra la Iglesia, de dos campanarios construida por los propios habitantes de Riba-roja y el Ayuntamiento, obra éste del arquitecto Joaquín Rieta.

Pero Riba-roja no es un pueblo que viva en el pasado, es un municipio moderno, que ofrece los servicios demandados por la sociedad para su enriquecimiento cultural, deportivo y de ocio.

Destacan entre los centros culturales, los Conservatorios de Música y Danza, la Casa de Cultura, el Auditorio Municipal, la Escuela Permanente de Adultos, el Taller Ocupacional, el Centro Social y las dos Bibliotecas Municipales.

Deportivamente, Ribarroja cuenta con grandes instalaciones como el Pabellón Municipal, la piscina cubierta, el polideportivo y el campo municipal de fútbol que alberga la Escuela de Fútbol Municipal.

También cuenta este municipio con gran cantidad de parques y jardines como el Parque Municipal donde por el día se pueden admirar los distintos tipos de vegetación presentes en la Comunidad Valenciana y en las noches de verano gozar de un buen espectáculo teatral o cinematográfico en la terraza de verano; también es posible un paseo en el tren de vapor a escala por sus seiscientos metros de vías con todo tipo de infraestructuras ferroviarias: puentes, ríos, lagos, túneles...

Existen rutas para practicar senderismo y son especialmente recomendables, para familias con niños, las instalaciones del Parque Fluvial del Turia.

La Oficina de Turismo puede facilitarnos mayor información general y también sobre acontecimientos y visitas programadas.

Textos y fotos: AMRI