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Historia

Historia

La primera noticia referida al intento de instalar una biblioteca pública en Carcaixent es de 1923, cuando la revista local Juvenal en reiteradas oportunidades hace alusión a la necesidad de unos baños públicos y una biblioteca, tras la construcción de un campo de deportes. Con todo, no parece que esta biblioteca pionera finalmente llegara a ser una realidad.

No obstante, por el Real Decreto de 6 de febrero de 1926 el ayuntamiento estaba obligado a destinar una pequeña porción de su presupuesto (del medio al 3 por mil) para la adquisición de libros, previéndose por tanto la creación de una biblioteca popular. De este modo, ya en 1928 se inauguraba el Museo y Biblioteca municipal de Carcaixent.

La II República profundizó de forma decisiva en el terreno de la lectura popular a través de la creación de la Junta de Intercambio y Adquisición de Libros para las Bibliotecas Públicas, en 1931. La primera vez que legalmente se habla de "bibliotecas municipales" es en el Decreto de 13 de junio de 1931, iniciándose la creación de bibliotecas municipales con reducidos lotes compuestos por 150 volúmenes, que poco a poco se fueron incrementando.

Con el advenimiento de la Guerra Civil y la postergación del avanzadísimo Plan de Bibliotecas de María Moliner, numerosas bibliotecas municipales hubieron de esperar algunos años más para ser finalmente inauguradas.

De este modo, llegados al año 1947, se crea el Servicio Nacional de Lectura, encargado de la creación de bibliotecas públicas. Estimulado por el ejemplo de la biblioteca de Xàtiva, el ayuntamiento de Carcaixent solicitó la creación de la Biblioteca Pública Municipal, que tuvo lugar por Orden Ministerial de 14 de abril de 1948, junto con las bibliotecas de Celanova (Orense), Don Benito (Badajoz), La Guardia (Toledo), Línea de la Concepción (Cádiz), Llanos de Aridane (Tenerife), Manises (Valencia), Palomares del Río (Sevilla) y San Adrián (Navarra). A fines del mismo año, la biblioteca se abría de forma provisional al público con 2187 volúmnes, 1800 aportados por el Servicio Nacional de Lectura y el resto por el ayuntamiento y por donativos de particulares y entidades locales. En junio de 1949 tenía lugar la inauguración oficial con asistencia del director general de Archivos y Bibliotecas, Miguel Bordonau Mas.

La biblioteca se instaló en una dependencia de la planta baja del antiguo convento de San Francisco (después comedor de Auxilio Social), de proporciones reducidas y con mucha humedad. Esta circunstancia fue la causa del traslado de la biblioteca en 1951, al piso alto del mismo edificio, a una sala con buena iluminación y ventilación, que disponía de 98 metros de estanterías y capacidad para 31 personas.

En los primeros años de vida de la biblioteca, aparte de los servicios de lectura en sala, de préstamo, de información y orientación al lector, se desarrollaron actividades culturales como la conmemoración del centenario de Goethe, conferencias sobre Unamuno y otros escritores, exposiciones (de pintura, de nuevas adquisiciones bibliográficas), alguna fiesta del libro y cursos de inglés y francés, pese a la falta de condiciones del local. Sin embargo, la actividad de extensión cultural más novedosa en estos años es la revista radiófónica mensual que tuvo lugar durante el primer año de existencia de la biblioteca, lo que da idea de la importante acción cultural desarrollada por el primer bibliotecario, Víctor Oroval Tomás.

En 1970 el Ministerio de Educación y Ciencia construyó un nuevo edificio concebido como casa de la cultura, que se inauguró en 1971 y que pasó a ser el motor cultural de la población. Un dato elocuente del alto nivel alcanzado por la biblioteca de Carcaixent lo constituye la estadística referida a los fondos de las distintas bibliotecas valencianas, publicada en la Gran Enciclopedia de la Región Valenciana, de 1973, donde consta que Carcaixent tenía 8283 volúmenes sólo superada por las bibliotecas municipales de Elda, Elche y Xàtiva.

Las inundaciones de 1982 y 1986 afectaron de forma muy negativa a la biblioteca, especialmente la primera, en la que se perdió la mayor parte del fondo bibliográfico e incluso pérdidas irreparables de su patrimonio. Fueron años muy duros en los que estuvo al frente de la biblioteca Francesc Torres Faus hasta 1989.

A estos problemas se sumó el rápido deterioro del edificio por aluminosis, por lo que tras un largo periodo en una sede provisional en la plaza mayor, se inauguró el nuevo edificio de la biblioteca en la calle Jaume I, en junio de 2001. Desde entonces se desarrollan numerosas actividades de fomento lector y cultural en sus instalaciones: cuentacuentos, club de lectura, premios y jornadas literarias, conciertos de cámara, cursos, talleres, conferencias...