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Ana María Beltrán

Ana María Beltrán García

Ana María Beltrán

Ana María Beltrán García

Nace en Granadilla de Abona el 30 de mayo de 1943, escritora y pintora canaria.

Además del pueblo que la vio nacer, Ana Beltrán siente como propio otro pueblo: Arona, al que llegó en 1946. A él está unida por lazos familiares, de amistad y vecindad, pues fue allí donde vivió su infancia y juventud, donde tuvieron lugar los hechos que marcaron gran parte de su vida.

Literatura

El amor por la literatura comienza en su infancia, desde el mismo instante en que aprende a leer. Desde entonces no ha dejado de hacerlo, de ahí que, pasado el tiempo, sintiera la necesidad de escribir, de contar sus propias historias. Entre ellas se encuentran las novelas Dime que no es verdad y Los dos somos culpables, ambas basadas en hechos reales, como muchos de sus relatos.

Ha obtenido premios en poesía, relatos y artículos de opinión, así como un accésit en Cuentos de Navidad, certamen de relatos del Círculo de Amistad XII de Enero de Santa Cruz de Tenerife. Quedó finalista en el concurso de Relatos de RNE en 2016 con Los santos escuchan los ruegos a su manera.

Durante un tiempo colaboró con la revista cultural «el Taller» en la sección Cuentos isleños, y varios años en el boletín de noticias La casa de mi tía, con artículos de opinión.

En su haber tiene una decena de libros de distintos géneros literarios: novela, relato, semblanza, poesía y un cuento infantil.

Pintura

Y fue en Arona, en la escuela pública de la plaza de la iglesia, en las clases de bordado, donde Ana Beltrán se sintió atraída por el dibujo: le fascinaban las molineras holandesas junto al molino, escena que se repetía con frecuencia en las bolsas destinadas al pan, bordadas en vistosos colores. O las guirnaldas de flores con que se adornaban los embozos de las sábanas; o la fruta, cromática y apetitosa, el mejor adorno para los manteles… Muchos de estos dibujos los copiaba Ana en su pequeña pizarra a modo de palimpsesto, a sabiendas de que iban a durar muy poco. Sin embargo, la afición infantil se vio truncada por causas propias de la época, tuvo que pasar mucho tiempo antes de que pudiera tomar clases de dibujo y pintura, lo cual hizo en la Academia de Arte y Decoración IADECA, en Santa Cruz de Tenerife, ya en la madurez de su vida.

Su primera exposición tuvo lugar en 1990, en el Centro Cultural del Valle San Lorenzo, Arona. A partir de entonces ha expuesto en distintas salas de la isla, la última en junio de 2019, en La Casa del Vino de Tenerife, El Sauzal.

Su pintura es figurativa, sin llegar a realista, algunas rayando la abstracción. Muchas de ellas han sido llevadas a otros países, otras figuran en estamentos destacados de la isla.

Pintura y literatura forman un tándem imprescindible, sin el cual la vida no tendría para ella el mismo sentido.

Texto e imagen: Cedida por la escritora

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Algunas de sus publicaciones

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