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Libros en curso

La información complementaria sobre los libros del trimestre la puedes encontrar en nuestro blog:
 
Grupo Jueves (quincenal) las tertulias son a las ocho de la tarde
 

24 de septiembre a las siete PALABRAS CONTRA LA GUERRA

2 de Octubre (jueves) a las ocho de la tarde
APERTURA DE CURSO DE LOS CLUBES DE LECTURA.
“LEER CON…EL DROGAS”, DE BARRICADA- TERTULIA SOBRE “LA VOZ DORMIDAD” DE DULCE CHACÓN

• 16 de octubre
La variable humana / Rodrigo Martín Noriega

9 de OCTUBRE – JUEVES A LAS 20:00 (Para todos los grupos)
MESA REDONDA SOBRE ÉTICA Y VIDA COTIDIANA Límites y retos en la Medicina (Bioética), el Medio ambiente (Ecoética) – Participan Koldo Martínez, Mikel Erro…


14 de OCTUBRE – MARTES A LAS 20:00 (Para todos los grupos)
CHARLA: Meditación y vida cotidiana (a cargo de Antonio Arana)

30 de octubre
Cambios / Mo Yan

13 de noviembre
El inicio de la primavera / Penelope Fitzgerald

27 de noviembre
Mejillones para cenar / Birgit Vanderbeke


• 11 de diciembre

La nevada del cuco / Blanca Busquets
 

 

La información complementaria sobre los libros del trimestre la puedes encontrar en nuestro blog:

http://conversacionesenlabiblioteca.wordpress.com/

Grupo Miércoles (quincenal) Tertulias a las 20,00 de la tarde

Grupo del miércoles (quincenal) (a las ocho de la tarde)

 • 24 de septiembre a las siete PALABRAS CONTRA LA GUERRA

2 de Octubre (jueves) a las ocho de la tarde
APERTURA DE CURSO DE LOS CLUBES DE LECTURA.
“LEER CON…Enrique Villareal “EL DROGAS”, DE BARRICADA- TERTULIA SOBRE “LA VOZ DORMIDA” DE DULCE CHACÓN

 

9 de OCTUBRE – JUEVES A LAS 20:00 (Para todos los grupos)
MESA REDONDA SOBRE ÉTICA Y VIDA COTIDIANA Límites y retos en la Medicina (Bioética), el Medio ambiente (Ecoética) – Participan Koldo Martínez, Mikel Erro…

14 de OCTUBRE – MARTES A LAS 20:00 (Para todos los grupos)
CHARLA: Meditación y vida cotidiana (a cargo de Antonio Arana)


15 de octubre
o Cambios / Mo Yan

29 de octubre

o El inicio de la primavera / Penelope Fitzgerald

12 de noviembre

o Mejillones para cenar / Birgit Vanderbeke

26 de noviembre

o La variable humana / Rodrigo Martín Noriega

10 de diciembre

o Tiempo de vida / Marcos Giralt Torrente

 

La información complementaria sobre los libros del trimestre la puedes encontrar en nuestro blog:
 
Grupo mañanas (a las nueve y media de la mañana - miércoles alternos
 

24 de septiembre a las 19:00 h, PALABRAS CONTRA LA GUERRA

2 de Octubre (jueves) a las 20:00 h.:

APERTURA DE CURSO DE LOS CLUBES DE LECTURA.
“LEER CON…Enrique Villareal “EL DROGAS”
TERTULIA SOBRE “LA VOZ DORMIDA” DE DULCE CHACÓN

8 de octubre
o El inicio de la primavera / Penelope Fitzgerald

9 de OCTUBRE – JUEVES A LAS 20:00 h. (Para todos los grupos)
MESA REDONDA SOBRE ÉTICA Y VIDA COTIDIANA Límites y retos en la Medicina (Bioética), el Medio ambiente (Ecoética) – Participan Koldo Martínez, Mikel Erro…

14 de OCTUBRE – MARTES A LAS 20:00 h. (Para todos los grupos)
CHARLA: Meditación y vida cotidiana (a cargo de Antonio Arana)

22 de octubre

o Mejillones para cenar / Birgit Vanderbeke

5 de noviembre

o La variable humana / Rodrigo Martín Noriega

19 de noviembre

o Cambios / Mo Yan

10 de diciembre

o La mujer de Roma / José Luis Martín Nogales


 

GRUPO 1 VEZ AL MES -JUEVES (A las ocho de la tarde)

La información complementaria sobre los libros del trimestre la puedes encontrar en nuestro blog:

 
24 de septiembre a las 19:00 h, PALABRAS CONTRA LA GUERRA

2 de Octubre (jueves) a las 20:00 h.:

APERTURA DE CURSO DE LOS CLUBES DE LECTURA.
“LEER CON…Enrique Villareal “EL DROGAS”
TERTULIA SOBRE “LA VOZ DORMIDA” DE DULCE CHACÓN

9 de OCTUBRE – JUEVES A LAS 20:00 h. (Para todos los grupos)
MESA REDONDA SOBRE ÉTICA Y VIDA COTIDIANA Límites y retos en la Medicina (Bioética), el Medio ambiente (Ecoética) – Participan Koldo Martínez, Mikel Erro…

• 14 de OCTUBRE – MARTES A LAS 20:00 h. (Para todos los grupos)
CHARLA: Meditación y vida cotidiana (a cargo de Antonio Arana)

• 23 de octubre

o Las leyes de la frontera / Javier Cercas

• 20 de noviembre

o A sangre y fuego / Manuel Chaves Nogales

• 18 de diciembre


o El inicio de la primavera / Penelope Fitzgerald

 

GRUPO 1 VEZ AL MES -MIÉRCOLES (A las ocho de la tarde)
 
La información complementaria sobre los libros del trimestre la puedes encontrar en nuestro blog:

  1 octubre

  • La amante del rey / Javier Díaz Húder

12 noviembre

  • La nieta del Sr. Lihn / Philipe Claudel

10 diciembre

  • Mil soles espléndidos/ Khaled Hosseini

EN ENERO

  • El asombroso viaje de Pomponi Flato / Eduardo Mendoza

 

 

CLUB DE LECTURA "PASIÓN POR EL E-BOOK"

Primer lunes de mes

Durante estre trimestres trabajaremos con tres autores rusos del siglo XIX

3 de noviembre

  • Tertulia sobre los relatos de Gogol: El capote, Diario de un loco y La nariz

 

CLUB DE CINE

Tercer lunes de mes

 El ciclo de este año es "Nuestros actores y actrices favoritos"

  • 20 de octubre a las ocho, primera tertulia


Libros recomendados

De los casi dos centenares de libros que llevamos leídos estos son algunos de los que nos han gustado más con arreglo a los dos criterios que consideramos más importantes en un libro para las tertulias: calidad literaria y capacidad para generar un debate de ideas.

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  • El olvido que seremos / Hector Abad Faciolince
  • El informe de Brodeck / Phillipe Claudel
  • Chesil Beach / Ian McEwan
  • El país del miedo / Isacc Rosa
  • El sol de los Scorta / F. Gaudé
  • En Siberia / Colin Thubron 
  • Ensayo sobre la ceguera  / José Saramago
  • Arenas de Arabia / Wilfred Thesiger
  • Ébano / Rudyard Kapuscinsky
  • Las uvas de la ira / John Steinbeck
  • Madame Bovary / Gustave Flaubert
  • Retrato de Dorian Grey / Oscar Wilde
  • El lector / Bernhard Schlink
  • La mujer rota / Simone de Beauvoir
  • La lluvia amarilla / Julio Llamazares
  • La tregua / Mario Benedetti
  • El pianista del gueto de Varsovia / Wladislaw Szpilman
  • Mujeres de ojos grandes / Ángeles Mastreta
  • Al morir Don Quijote / Andrés Trapiello
  • El hijo del acordeonista / Bernardo Atxaga 
  • Una mujer en Berlín / Anónimo
  • Todo se desmorona / Chinua Achebe
  • En un lugar del Atlátintico / Fatuo Diome
  • El callejón de los milagros / Naguib Mahfuz
  • Al sur de la frontera, al oeste del sol / Haruki Murakami
  • En tus manos / Ines Pedrosa
  • La noche del oráculo / Paul Auster

Nuevas incorporaciones en 2011

  • Matar a un ruiseñor / de Harper Lee
  • El señor Pip / Lloyd Jones
  • La habitación de invitados / Helen Garner
  • La cena / Herman Koch
  • Lo que el día debe a la noche / Yasmina Khadra 
  • La muerte de Ivan Illich / Leon Tolstoi
     

 Nuevas incorporaciones en 2012 - 2013

Incorporaciones del curso 2013-2014

 



Las lecturas

En enero de 2000 se pusieron en marcha en la biblioteca los dos primeros grupos de lectura compuestos por veinte personas cada uno de ellos. Uno de los clubes hacía sus tertulias en miércoles y el otro en jueves. Los grupos se reunían quincenalmente. En marzo de 2005 se constituyó un tercer grupo que se reúne con la misma periodicidad pero lo hace en horario de mañana: los miércoles a las 9:30 h. A  partir de entonces tres grupos más han venido a completar la oferta de clubes: dos de periodicidad mensual y un quinto club especializado en libros de viajes (además de un club de cine y dos grupos de lecturas dramatizadas)

Si quieres el listado completo de todos los libros que hemos leído en nuestros clubes hasta junio de 2013 y la valoración, pincha aquí. Están ordenados por orden de preferencia.

 

 

 



Lotes disponibles del Servicio de bibliotecas y Civican

Si quieres ver todos los lotes que, actualizados en junio de 2011, hay disponibles en el servicio de bibliotecas de Navarra, pincha aquí.



Escritores que nos han visitado

Foto de Bernardo Atxaga en la biblioteca

Bernardo Atxaga

El 13 de enero de 2005 el escritor Bernardo Atxaga estuvo en la biblioteca para asistir a una tertulia sobre su novela "El hijo del acordeonista". La tertulia fue muy interesante. Atxaga dio muchas claves para entender su novela (que cierra el ciclo de "Obaba"). Todo el tiempo estuvo planeando la polémica que se había suscitado por la crítica que Igancio Echeverría había publicado en Babelia ("una crítica de destrucción masiva", según los responsables del suplemento de libros del diario El País) que había terminado con la salida de Ignacio Echeverría de este suplemento después de haber escrito una carta abierta a Luis Bassets y después de que varios escritores, encabezados por Mario Vargas Llosa, hubieran firmado una carta manifestando su preocupación por si la libertad de opinión estaba siendo amenazada. 

Foto de Fernando Luis Chivite en la biblioteca

Fernando Luis Chivite:

Fernando Luis Chivite fue uno de los primeros escritores en visitarnos. Habíamos leído “La tapia amarilla”, en el año 2000 una historia bastante difícil y bastante sombría sobre la migración de los pueblos a las ciudades en los años sesenta. Posteriormente, el 18 de junio de 2004 volvió a estar en nuestra biblioteca porque habíamos leído otro de sus libros, el último de los que había publicado hasta entonces, “La fuga de todo”. Los dos libros pertenecen a una trilogía que explora el mundo de la niñez, de la juventud y en el último ("El viaje oculto", novela que había publicado con anterioridad y que coloca al protagonista ante una situación límite) el de la edad adulta. En esta ocasión había varios bibliotecarios entre los asistentes ya que durante esa jornada se había hecho una puesta en común de distintas experiencias. 
Foto de Lourdes Oñederra

Lourdes Oñederra:

Nacida en San Sebastián el año 1958. Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto y Doctora en Filología Vasca por la Universidad del País Vasco, compagina su trabajo como profesora con diversas publicaciones en el campo de la literatura. Lourdes Oñederra era conocida casi exclusivamente como filóloga cuando en el año 1999 apareció su novela "Eta emakumeari sugeak esan zion” que fue toda una revelación y obtuvo en su edición en euskera el Premio de la Crítica y el Euskadi de Plata del año 2000, es su primera novela publicada.
 
Nosotros habíamos leído su traducción al castellano "Y la serpiente dijo a la mujer". Aquí nos estuvo contando que había estado 12 años trabajando en esa novela. Habló de la influencia y el apoyo que había tenido un autor como Ramón Saizarbitoria.
 
Escrita en torno a las sensaciones y vivencias de un diario personal que se divide tras las coordenadas emotivas que coinciden con las estaciones del año, la protagonista, una mujer a medio camino entre los treinta y los cuarenta, repasa su vida con lupa, hablando sin concesiones del amor, del cansancio, del aburrimiento, de la amistad, en una época en la que los recuerdos de la niñez empiezan a quedar lejos.
 
 
Foto de Luisa Etxenike en la biblioteca

Luisa Etxenike:

Luisa Etxenike es donostiarra. Licenciada en Derecho. Ha publicado la colección de relatos La historia de amor de Margarita Maura y las novelas Silverio Girón y Querida Teresa, así como, Efectos secundarios, El mal más grave y Ejercicios de duelo, editadas por Bassarai y recibidas con atención por los lectores y la crítica especializada. Es columnista de El País y desde hace varios años dirige un taller de escritura creativa.

Luisa Etxenike ha estado en Pamplona en muchas ocasiones: en IPES, coordinando el ciclo de Cine y mujer, etc. 

En nuestras tertulias leímos Vino, una novela con toques de relato de suspense, con una familia de bodegeuros como protagonistas. Como anécdota, decir que el día que ella estuvo invitada el fotógrafo de El País, estuvo haciendo un reportaje que le habían encargado desde Madrid para publicar en  el EPS, por lo que tenemos un reportaje de lujo de lo que ocurriuó aquel día en la biblioteca 

 
Foto de Laura Mintegi

Laura Mintegi:

Escritora navarra en lengua vasca nacida en Estella el 26 de octubre de 1955. Euskaldunberri desde los 17 años, comienza a escribir hacia los 20 en Bilbao, ciudad en la que vive y donde encuentra sus principales referencias literarias. Estudia Geografía e Historia y ejerce en la Escuela de Magisterio de Bilbao. Es profesora de Euskera y Literatura en la Universidad del País Vasco desde 1981. Fue colaboradora de la revista "Anaitasuna" de Bilbao hasta su desaparición, y junto con Joanes Urkixo fundó y dirigió la revista literaria "Ttua-ttua". En 1999 se doctoró en Psicología por la UPV. Ha colaborado con artículos de opinión y crónicas culturales en las revistas y periódicos "Argia", "Egin", "Gara" y "Euskaldunon Egunkaria". También fue miembro de la redacción de "Argia" en Bilbao entre 1982 y 1988.

Laura Mintegi es autora de un buen número de novelas y colecciones relatos. Estuvo en la biblioteca con motivo de que habíamos leído la traducción al castellano ("Sísifo enamorado") de su libro "Sisifo maite minez". Es un libro sobre la capacidad del amor de arrastrar y llevárselo todo por delante (familia, proyectos, vida cotidiana...) incluso en la edad adulta. El libro daba juego para mantener una tertulia animada y Laura Mintegi no nos defraudó en absoluto.

 

Foto de Miguel González-San Martín

Miguel González-San Martín

(Muskiz, 1953) es, como dicen sus editores, un escritor con un mundo literario propio. Se dio a conocer tardiamente con su Hotel Ucrania, la primera novela publicada por Bassarai. De la que por cierto se recogen y se amplían pasajes en Pobeñese, el libro de relatos que habíamos leído en la tertulia.

Pobeña es el espacio de la memoria capaz de conciliar a unos imitadores de los Beatles con sus ancestros carlistas, y de celebrar una festividad cuyo origen se remonta a un generoso cargamento de tabaco. Son relatos con mucho encanto, donde situaciones imposibles (como un exilio de Hitler) se dan cita con evocaciones llenas de nostalgia (como la admiración por un boxeador). Algunas páginas de El hijo del acordeonista de Atxaga tienen un lejano aire de familia con algunos de estos relatos.
 
Miguel González San Martín, que nos sedujo con su encanto personal, aprovechó para pasar el fin de semana por aquí, vino a cenar con nosotros y nos pidió que sugerencias sobre lugares que podía visitar.
Foto de Pedro Ugarte

Pedro Ugarte

La obra de Pedro Ugarte (Bilbao,1963) constituye una de las referencias fundamentales de la literatura vasca contemporánea. Premio Nervión de Poesía con su primer libro, Incendios y amenazas (1989), su siguiente poemario fue El falso fugitivo (1991). Dentro del genero narrativo ha publicado varios libros de cuentos: Los traficantes de palabras, Noticia de tierras improbables, Manual para extranjeros y, disponible en esta misma colección, La isla de Komodo. Su primera novela, Los cuerpos de las nadadoras (1996) fue finalista del Premio Herralde y Premio Euskadi de Literatura. Y el año pasado obtuvo el premio Lengua de trapo con su novela "Casi inocentes" que fue muy bien acogida por la crítica.
También es autor de una Historia de Bilbao, y colaborador habitual en varios medios de la prensa vasca. En El País mantiene una columana fija.
 
Cuando estuvo en la biblioteca habíamos leído Los cuerpos de las nadadoras. No a todos los participantes les había gusado el libro por igual. Quizá era un libro al que le faltaba unidad. Tenía fragmentos muy buenos, historias, pero no terminaba de convencer como novela. La tertulia, no obstante, fue agradable y Pedro nos pareció muy atento. Vino expresamente de Bilbao para charlar con nosotros a pesar de la dificultad del viaje (una noche de invierno con niebla).
Foto de Javier Corres

Javier Corres

Estuvo en la biblioteca al poco tiempo de publicar su novela "Irene Klein" donde se narra una historia un tanto sombrío de amores, encuentros y desencuentros, ambientada en Estella. Javier Corres, escritor de 44 años, natural de Alsasua,  vive en la ciudad del Ega y allí ha sido algo así como un activista cultural. Estuvo en el consejo editorial de la revista "Elgacena" donde ha publiado varios poemas. Recientemente nos hemos enterado de que ha llegado a un acuerdo con la editorial brasileña Kleps para editar y distribuir su última novela, Irene Klein en Brasil. Corres, informaba Diario de Noticias, viajó recientemente a Brasil, país del que es originaria su esposa, la ex-modelo Cori Ferreira
Foto de una sesión de los clubes de lectura

Traductores, profesores, etc.

Desde el principio han sido numerosos los profesores de literatura que han pasado por nuestras tertulias, sin contar naturalmente con los miembros de los clubes que se dedican o se han dedicado profesionalmente a la docencia.

Tomás Yerro, que fue director general de Cultura del Gobierno de Navarra, y es autor de varios libros y artículos sobre literatura navarra, estuvo con nosotros cuando habíamos leído el libro de Bernhard Schlink "El lector", uno de nuestros libros favoritos.

José Ortega, que ha ocupado diferentes puestos de responsabilidad en el departamento de Cultura, varios de ellos relacionados específicamente con las bibliotecas públicas, y que también ha sido profesor de literatura, vino para presentar a Javier Corres.

Javier Medrano es profesor de literatura del instituto Plaza de la Cruz y es autor de una tesis sobre Mario Benedetti. La semana que el Auditoio de Barañáin y la Universidad Pública de Navarra hicieron un homenaje al autor uruguayo, Medrano dio una conferencia en la Universidad y vino a nuestras tertulias a presentar "La tregua" que acabábamos de leer.

Eduardo Mateo, profesor de literatura vino a presentar el libro de Luis Elio "Soledad de ausencia. Entre las sombras de la muerte, España 1936". Se trata de un relato conmovedor escrito por el juez Luis Elío, terrateniente, republicano, católico y la primera persona a la que fueron a buscar los falangistas para fusilarlo. Gracias a que era una persona muy respetada por sus cualidades personales, por su integridad, hubo quién se arriesgó mucho para ocultarlo mientras duró la contienda. El libro que leímos  es precisamente el diario de ese encierro, publicado hace poco tiempo por la editorial Pamiela. Eduardo Mateo está escribiendo la biografía de la familia Elio (antigua propietaria de las tierras de Barañain), de Luis y de su hija, la también escritora María Luisa (autora de Tiempo de llorar) y amiga personal de Gabriel García Márquez y a quien el Nobel colombiano le dedica Cien años de soledad.

El traductor Miguel Martínez-Lage ha estado en dos ocasiones en nuestras tertulias. La primera cuando leímos "El maestro de Petesburgo" de J.M. Coetzee y la segunda cuando leímos "Cosmópolis" de Don Delillo. Ambas obras las había traducido él al castellano. Las charlas en los dos casos fueron muy amenas, llenas de anécdotas y prestando especial atención, como no podía ser de otro modo, a la labor del traductor.

Foto de Aingeru Epaltza

Aingeru Epaltza

Fue el primer escritor en asistir a nuestras tertulias y nos dejó un grato recuerdo.
 
Aingeru Epaltza Ruiz de Alda nació en Pamplona en el año 1960. Cursó estudios de periodismo y ha ejercido como tal en diversos medios de comunicación, aunque hoy trabaja como traductor en el Gobierno de Navarra. Epaltza ha sido uno de los artífices del resurgimiento de la literatura en euskera y está considerado uno de los mejores narradores en esta lengua. Entre sus libros destacan: Sasiak ere begiak baditik, Garretatik erauzitakoak, Ur uherrak y Tigre ehizan, así como la obra de teatro Mugetan irri y el libro de reportaje etnográfico Kaikugileak con el fotógrafo Xabi Otero. También ha escrito para el público infantil y juvenil, como en Baloika.
 
Nosotros habíamos leído la traducción al castellano ("Cazadores de tigres") de la galordonada "Tigre ehizan". Cuenta de manera paralela dos historias una ambientada en el sur de Francia durante la Segunda Guerra Mundial y otra en Venezuela. El libro gustó bastante y entre otras cosas Aingeru Epaltza nos habló de la novela que estaba escribiendo en aquellos momentos: Rock and Roll.
Foto de Aitor Arana

Aitor Arana

Estuvo en la biblioteca el 8 de junio de 2005. Habíamo leído la versión en castellano de su novela Onan y, como ya nos habia ocurrido con La vida sexual de Catherine M. descubrimos que hablar de sexo es algo que nos apasiona. El libro de Aitor Arana describe el despertar sexual de un niño con tendencias homosexuales y nos enfrenta con algunos de los tabues más arraigados en nuestra cultura: la zoofilia, el sexo en grupo y, por encima de todo, el sexo en la infancia. Precisamente sobre este asunto giró buena parte del debate. La pregunta que con distintas formulaciones terminó saliendo una y otra vez fue la siguiente: ¿hasta qué punto se puede considerar moralmente reprobable el sexo entre un adulto y un niño, tal y como ocurre en la novela, si, pasado el tiempo aquel niño recuerda esa relación con ternura y agradecimiento?.

Foto de la sesión con Jokin Muñoz

Jokin Muñoz

Para nosotros supuso una satisfacción especial la tertulia con Jokin Muñoz que tuvo lugar el 17 de noviembre de 2005. Jokin es profesor de lengua y literatura en el instituo Alaitz de Barañain y usuario de nuestra biblioteca, pero sobre todo es autor de cuatro libros en euskara -Hausturak, Joan zaretenean, Atlatidaren biajia y Bizia Lo- con los que ha conseguido ser considerado como unos de los escritores más importantes de su generación. Letargo (así es como se ha titulado la versión en castellano de Bizia Lo) es su primer libro traducido al castellano y es una obra tan necesaria como incómoda para muchos lectores porque muestra el conflicto vasco desde ángulos desde los que no estamos acostumbrados. Es en esa  "mirada oblicua" (para decirlo en palabras del crítico Jon Kortazar) donde podemos ver la mayor originalidad de estos cinco relatos donde las víctimas son también unos padres que esperan angustiados la llegada de un hijo universitario la noche en que un coche en el que viajaban cuatro miembros de un comando etarra salta por los aires; o ese crío, hijo de un padre alcohólico y al que se le ha muerto la madre, que ve en su hermano traficante un ídolo al que asesinan unos etarras prácticamente delante de él. En fin, el libro está escrito sin concesiones y es de una tremenda crudeza y el debate fue muy rico. 

Foto de la sesión con Miguel Sánchez-Ostiz

Miguel Sánchez-Ostiz

Estuvo en la biblioteca el pasado 26 de enero. Los tres grupos de lectura habíamos leído La nave de Baco una de las últimas novelas del que sin duda es el escritor navarro más importante en la actualidad. Miguel Sánchez-Ostiz es autor de una extensa obra narrativa, poética, ensayística y sobre todo es uno de los autores de diarios y dietarios más importante del panorama nacional. Premio Príncipe de Viana, Premio Herralde de Novela, Premio Nacional de la Crítica, Sánchez-Ostiz ha conseguido hacerse con una voz muy personal (en sus obras abundan los navarrismos, vasquismos, neologismos y arcaismos), con un tono ácido y con un universo que, sólo en apariencia, tiene la vida provinciana como escenario. La nave de Baco es una recreación de la biografía de Gustavo de Maeztu y su época desde los ojos de un abogado de nuestros días. Con el pretexto de investigar la vida de Maeztu el autor hace una denuncia de los peores vicios de nuestra sociedad: la hipocresía, la falsedad y el afán de medrar. De todo esto tuvimos ocasión de charlar tanto en la tertulia como posteriormente en la cena, con un Sánchez-Óstiz que estuvo muy comunicativo y ameno.   

Foto de Gemma Lienas

Gemma Lienas

El 10 de junio de2006 los grupos de lectura de la biblioteca de Barañain nos reunimos con la escritora barcelonasa Gemma Lienas. La tertulia sobre su libro "El final del juego" la hicimos en el restaurante "La Fondie de Gracia" en la calle Dr. Rizal. El libro da voz  a un niño pequeño que asiste sorprendido a la separación de sus padres y todo lo que conlleva. Y de eso precisamente hablamos en el debate. De la difiicultad de hacer creíbles las voces infantiles en la narrativa. Y por supuesto hablamos de la manipulación, porque ese es de algún modo el argumento del libro, a que se somete a los niños por parte de las personas mayores en estas situaciones. A pesar de que estábamos fuera del entorno habitual en el que se desarrollan nuestras tertulias nos sentimos cómodos.

Se daba la circunstancia de que por esas fechas Gemma Lienas acababa de presentar su último libro "Quiero se puta"  un ensayo sobre la prostitución que recoge varios testimonios y durante la cena nos dimos cuenta de que era este un tema -el de la necesidad o no de regular e incluso de prohibir la prostitución- tan controvertido que decidimos programar su lectura para el próximo curso.

Por problemas personales Gemma no se pudo quedar a la cena pero se quedó Pilar Remírez, lodasana afincada en Barcelona, que fue quien nos ayudó a organizar la tertulia.

Jon Alonso

El 20 de diciembre de 2006 el escritor pamplonés Jon Alonso estuvo en la biblioteca para charlar con nosotros sobre su libro "Objetivo Camembert", uno de los tres o cuatro libro traducidos al castellano de este autor que  habitualmente escribe en euskara. Buena parte de la conversación giró en torno a los límites entre la realidad y la ficción. Él explicó el proceso de elaboración de esta novela de intriga que contiene además un documentado ensayo sobre la obra del pintor Toulouse-Lautrec. Nos mostró algunas cartas que se había cruzado con los responsables del museo de Toulose-Lautrec para demostrarnos que esa suspicacia que a veces existe en el mundo del arte y que se ve reflejada en la novela no está tan alejada de la realidad. Lógicamente en la hora y media de tertulia tuvimos tiempo de hablar de sus hábitos como escritor, de los autores que más le gustan (citó, por ejemplo, a Joseph Roth como uno de sus autores de cabecera), de su experiencia de traductor (él ha firmado la versión en euskara de "Historia del cerco de Lisboa" de Jose Saramago, y de otras muchas cosas. La velada terminó con una cena.

Anjel Lertxundi

Estuvo en la biblioteca el 4 de abril para hablar de su libro "La felicidad perfecta" (Zorion perfektua) que habíamos leído los tres clubes de lectura. El argumento de la novela gira en torno a una adolescente que por azar es testigo directo de un atentado terrorista y sobre como este hecho termina por cambiarle su percepción de muchas de las cosas que ocurren a su alrededor. Durante la tertulia el autor nos contó que la anécdota que dio origen a la novela estaba inspirada en algo que le ocurrió a su propia hija, aunque todo lo demás fuera ficción. La obra es una crítica a una buena parte de la sociedad vasca que durante demasiados años seguía diciendo después de cada atentado (como el padre de la protagonista de esta novela) aquella frase infame de "algo habrá hecho". Es una crítica también al papel de los medios de comunicación o a la renuncia de algunos profesores en los institutos y universidades a convertirse en referentes éticos para sus alumnos. A preguntas de los contertulios terminó confesando que "La felicidad perfecta" podía tener cierto parentesco con "El honor perdido de Katherine Blum" de Heinrich Böll. Nos contó que estaba previsto hacer una versión de la novela para la televisión y se remontó a uno de sus primeros títulos (y más emblemáticos) "Hamaisegarrenean aidanez" del que también se hizo una versión cinematográfica para hablar de las difíciles relaciones entre el cine y la literatura. Contó que paa un escritor vasco es difícil hablar de literatura fuera de Euskadi. "Hace poco", nos dijo, "hablando con mi amigo Juan José Millás le decía que él tenía suerte por poder venir a Bilbao y hablar de literatura: yo jamás he podido ir a Madrid sin que la entrevista se convierta en una serie de preguntas sobre la situación política de El País Vasco". Anjel Lertxundi nos habló de sus hábitos como escritor y cuando le preguntamos sobre cómo ve a los nuevos autores en euskara mencionó algunos nombres -en particular los de Jokin Muñoz y Harkaitz Cano- de los que, én su opinión, se pueden esperar grandes cosas.

Unai Elorriaga

Habíamos leído “Un tranvía para SP” y decidimos hacer una escapada de fin de curso para cenar con Unai en el café Iruña de Bilbao, una pequeña joya de 1903. Durante la tertulia hablamos de la versión cinematográfica de su novela que estaba a punto de rodarse con Héctor Alterio en el papel de Lucas y Daniel Brühl en el de Marcos. Nos describió las dificultades del cine y algunos de los contertulios le expresaron su temor de que en la películas se pierda buena parte de la magia de esta novela que a muchos nos había gustado por su ternura y por algunas de las imágenes surrealistas (objetos que hablan) y hasta naïf. Como comentó alguien quizás el mayor acierto del libro estriba en que llegamos a comprender la enfermedad de Lucas (el Alzheimer) no por la descripción de los síntomas sino porque algo de esa enfermedad –la dificultad para diferenciar el plano de la realidad con el de la imaginación, lo fragmentario del discurso, los cambios radicales e injustificados de tema, la mezcla de pensamientos profundos con exclamaciones infantiles- se ha traspasado al propio estilo de la novela. Unai se mostró satisfecho porque pensaba que el director de la película (en el que tenía mucha confianza por ser alguien con quien se sentía muy próximo) y el guionista (Michel Gaztambide, que ha trabajado con Julio Medem en varios proyectos) serían capaces de trasladar a imágenes no tanto la historia como la atmósfera de la novela, que es, seguramente, lo más valioso.
Durante la cena Unai nos habló de sus escritores favoritos y nos recomendó encarecidamente la lectura de los libros de Adam Bodor.

Ramiro Pinilla

Al día siguiente de cenar con Unai Elorriaga comimos con Ramiro Pinilla en el restaurante Tapelia de Bilbao junto al puente de Calatrava. Era el 9 de junio y hacía un calor espantoso. Lo que primero nos sorprendió de Ramiro Pinilla, de quien acabábamos de leer si último novela, “La higuera”, fue su vitalidad y su juventud, a pesar de haber cumplido ya 84 años. Hablamos mucho del franquismo, de la represión, de los asesinatos de los primeros mess de la guerra y, por supuesto de literatura. Hablamos de la sutil ironía que hay en muchas de sus páginas, como ese final en el que un falangista que ha estado matando por esta idea pide antes de morir que alguien le aclare de una vez que significa eso de que “España es una unidad de destino en lo universal” o de la crítica a veces explícita al papel de la Iglesia durante la guerra. Se crearon momentos de una emoción casi palpable cuando contestando a la pregunta de uno de los asistentes, Ramiro Pinilla dijo que el viejo miedo no dejaba hablar a las personas que vivieron aquellos incidentes a pesar de haber pasado tantos años desde entonces. Dijo cosas tan interesantes como que en Getxo está todo el mundo. Hablamos de su propia trayectoria tan atípica, premio Nada en 1960 (cuando el Nadal en la generación de Delibes, Carmen Laforet, Ana María Matute, Carmen Martín Gaite, etc.) era un premio de un enorme prestigio, finalista del premio Planeta en 1972 y después retirado durante casi veinte años para redactar su monumental trilogía “Verdes valles, colinas rojas”. Al final de la comida nos regaló varios ejemplares de uno de sus libros editados en “Libropueblo”, su propia editorial. Una comida inolvidable. 

Fernando Luis Chivite

El 13 de diciembre de 2007 Fernando Luis Chivite, único autor que ha estado tres veces con nosotros, estuvo en la biblioteca de Barañain charlando sobre su última novela “Insomnio”, que unos meses antes había obtenido el premio Café Gijón. Empezamos la tertulia hablando precisamente de la historia del premio y del jurado de lujo que otorgó el galardón a esta novela (José María Guelbenzu, Rosa Regás, etc.). Una novela fragmentaria y, como él mismo autor aceptó ante el comentario de alguno de los asistentes a la tertulia, de apariencia un poco desordenada. A veces parece una especie de diario, con pequeños retratos, anécdotas que son como microrrelatos, reflexiones muy agudas sobre asuntos como el nacionalismo, la patria, etc. De hecho algunos de estos fragmentos, dijo Chivite, habían sido antes columnas periodísticas. El libro lo empezó a escribir en el año 2000 y el título original que había pensado para él era “Mira esas lápidas” e incluso otro muy largo sobre "retratos levemente esbozados", los dos desechados por su editor. Buena parte del debate giró sobre si era o no un libro triste y sobre si reflejaba una realidad en la que podíamos reconocernos. En realidad es una obra con tintes autobiográficos (algunos personajes son parcialmente reconocibles), sobre como afrontan la madurez un grupo de amigos que veinte años atrás coincdían en sus sueños y en sus expectativas sobre lo que imaginaban "un brillante porvenir". Pasados ya los cuarenta es curioso ver como gestiona cada uno de ellos sus fracasos, sus éxitos a medias, sus pequeñas miserias, sus grandes tragedias...Al final de la tertulia Chivite a petición nuestra nos habló de sus autores de cabecera que en estos momentos son tres: Cormac McCarthy, J.M. Coetzee y Sebald. Fue una agradable velada con la que nos dimos el lujo de terminar las tertulias del trimestre.  

Ángela Vallvey

El viernes 23 de mayo de 2008 compartimos cena y tertulia con la escritora Ángela Vallvey en el restaurante Matilda de Madrid. Habíamos quedado con ella para charlar sobre su última novela “Todas las muñecas son carnívoras”. Ángela Vallvey, además de cómo escritora es muy conocida como colaboradora en distintos suplementos y tertuliana de programas radiofónicos. Como novelista es autora de “A la caza del último hombre salvaje”, “La ciudad del diablo” o “Los estados carenciales”, con la que obtuvo el prestigioso Premio Nadal el año 2002. También ha escrito libros infantiles y poesía, género este último en el que, según nos confesó, es donde se puede encontrar su voz más personal.

La obra narrativa de Ángela Vallvey incluso cuando es más costumbrista, como en La ciudad del diablo, está atravesada por una intencionalidad irónica que a veces (y este es el caso de la novela que habíamos leído y que en general no nos había entusiasmado) llega a la parodia. La novela está compuesta con fragmentos del diario de la doctora La Roja, cartas de un consultorio sentimental, etc. Buena parte de tertulia estuvimos debatiendo sobre la naturaleza del humor y de la literatura humorística, en general poco cultivada en nuestro país; sobre las relaciones de pareja; sobre si existe o no una literatura femenina o una mirada femenina en la literatura o sobre el psicoanálisis, corriente psicológica por la que dijo no sentir ningún respeto. En su opinión las teorías de Freud y sus seguidores han causado mucho daño, y de una manera particular a las mujeres. 
 
Ángela Vallvey afirmó en varias ocasiones ser una lectora voraz y que si tuviera que elegir renunciaría antes a escribir que a leer. Entre sus autores favoritos se cuenta el holandés Harry Mulisch, cuyos libros nos recomendó encarecidamente.  
 
No nos pusimos de acuerdo sobre si cada autor ocupa el lugar que le corresponde en el panorama literario. En opinión de Ángela Vallvey el mercado, con su tendencia a fagocitarlo todo, no permite que ningún genio quede en el anonimato. Algunos de los presentes opinaban, en cambio, que hay muchas circunstancias (por ejemplo el vivir en Madrid o en provincias) que hacen que haya autores mediocres con éxito y autores valiosos con poco reconocimiento.  
 

 

Ángel Sagüés y Javier Ibáñez
 
Actores y directores de teatro también han venido a nuestras tertulias. Para el estreno del montaje de Luces de bohemia de Ángel Sagüés (director del grupo La Ortiga), desde la biblioteca habíamos gestionado la compra de sesenta entradas para los miembros de los clubes. El estreno fue el viernes 17 de octubre de 2008 en el teatro Gayarre de Pamplona. Cinco días más tarde, el director y Javier Ibáñez (que en la obra hace el papel de Max Estrella) estuvieron durante una hora charlando con nosotros sobre Valle Inclán, sobre la dificultades del montaje, sobre los trucos de los actores, sobre la reacción del público. Fue una velada agradable en la que los invitados (a los que acompañaba Izaskun Mújika, actriz que participa en la obra y que desde hace años es una de nuestras cuenta cuentos) se mostraron relajados y a gusto.
 
 

Patricia Viscarret (montañera). Coincidiendo con la lectura de "Tras las huellas de Nives: en el Himalya con una alpinista" del escritor italiano Erri de Luca, decidimos invitar a una montañera navarra a una tertulia con el sugerente título de "La mujer en el mundo de la alta montaña". El 19 de diciembre de 2008 (en vísperas de Navidad) Patricia vino y nos proyectó varias diapositivas sobre algunas de sus expediciones entablándose pronto un animado debate con los asistentes que escuchaban encantados un montón de de pequeñas anédotas y sus reflexiones sobre las razones por las que hay personas que se sienten tan atraídas por la montaña.

Juanjo Olasagarre

El escritor de Arvizu nos visitó el 3 de abril de 2009 para hablar de su novela "Las maletas imposible". La obra Ezinezko maletak había aparecido en euskara tres años antes y había sido bien acogida, aunque con cierta controversia por presentar un visión del conflicto vasco ("la cosa", como él y otros escritores de generación lo llaman) con tintes en algunos momentos paródicos. En castellano había sido publicado por Bassarai poco antes de su asistencia a la tertulia coincidiendo con la aparición de "T", su segunda novela en euskara. Como el mismo autor nos contó, respondiendo a una de las preguntas de los asistentes, el terrorismo no es el tema principal de la novela. Más bien trata de la amistad y de cómo conviven con el pasado cuatro amigos que a finales de los setenta y principios de los ochenta protagonizan un episodio de militancia en la lucha armada, nada glorioso, dicho sea de paso. Quizás lo más destacado de la novela (inspirada, según el autor por la lectura de dos novelas "Últimos tragos" de Jonathan Swift y "Mientras agonizo" de Faulkner) sea la descripción del ambiente claustrofóbico de un pueblo de la Sakana de la época. En la novela se entremezclan los recuerdos de veinte años atrás (los conciertos de "Hertzainak", la taberna como emblema de una sociedad cerrada y llena de prejuicios, la omnipresencia del sentimiento separatista...) con el viaje que tres de los amigos hacen a Londres para asistir al funeral del cuarto: Bazter. Las escenas un poco delirantes del ambiente homosexual en el que han transcurrido los últimos años de Bazter son un contrapunto a la atmósfera cerrada y provinciana de la primera parte. El regusto final es amargo, en cualquier caso. Da la impresión de que ninguno de los cuatro amigos ha conseguido liberarse realmente de las ataduras del pasado. En el caso de Fermín, casado con Alicia y militante ahora en "Gesto por la paz" siguen siendo otros quienes parecen pensar por él. Jesús Mari es el que está más anclado en el pasado y Harakin se ha convertido en una caricatura de sí mismo. Sólo Bazter tuvo valor para  salir definitivamente de un gueto (el de Lekunberri) para ir a parar a otro (el del mundo gay), algo que se pone claramente de manifiesto en las dos bandera -la del arcoiris y la ikurriña- con las que finalmente lo entierran. En cualquier caso, la tertulia con Juanjo Olasagarre, que nos dejó la sensación de una gran honestidad, nos dio ocasión de debatir sobre el papel de las mujeres (en la novela y en la sociedad vasca en general) y de escucharle algunas reflexiones realmente interesantes, como que el sufrimiento no se puede rentabilizar y que pertenece a una generación tan cansada de "la cosa" como para reivindicar la frivolidad como forma de vida. Algo que nos recordó una frase que solía decir Bergamín: ¡qué cansado estoy de vivir momentos históricos!

 

Ricardo Menéndez Salmón

El sábado 30 de mayo de 2009 en la sidrería El cruce (Cabueñes), cerca de Gijón tuvimos una cena tertulia con Ricardo Menéndez Salmón. Nos habló de su trabajo de editor en la editorial KRK y de lo bien que se vive en una ciudad pequeña junto al mar. No, no tenía ninguna intención de trasladarse a vivir a ningún sitio. Nos dio la impresión de ser una persona con los pies en la tierra, honesta y que se toma la literatura muy en serio. Buena parte de la tertulia estuvimos hablando de lo reacios que son los novelistas españoles a tratar los temas de actualidad. Reconoció que es verdad que algunos autores (Javier Cercas, Belén Gopequi, Isaac Rosa, etc.) empiezan a cambiar esa tendencia, pero con todo el gran tema de la literatura española sigue siendo la guerra civil. Apenas se ha escrito (exceptuando esa temprana Piedra en el corazón de Luis Mateo Díez) ninguna novela sobre los atentados del 11 de marzo hasta que él publicó a principios de este año El corrector. No ocurre lo mismo en el ámbito anglosajón, dijo, donde algunos de los grandes novelistas (como Don Delillo, de quien se declaró un gran admirador o Ian mcEwan habían encontrado inspiración para sus novelas en los atentados de Nueva York o Londres. 

Contestando una pregunta de los asistentes a la tertulia habló de los azares que a veces presiden las carreras literarias. Y aprovechó para contarnos su propia experiencia en este terreno. Nos explicó que él había empezado a publicar algunos libros de relatos y alguna novela en editoriales de provincias (KRK, Trea). Hasta que un día un periodista asturiano que estaba entrevistando a Rosa Regás, de paso por Oviedo en calidad de directora de la Biblioteca Nacional, le dio uno de sus libros -Los caballos azules- como regalo. "No debía de tener nada mejor para leer en su viaje de vuelta", dijo Ricardo. El caso es que le gustó, se lo pasó a la directora de Seix Barral y una semana más tarde le llamaron a casa para preguntarle si tenía algo que ofrecerles. Acababa de terminar de escribir La ofensa. Así es como pasó a ser un autor conocido. Aprovechó la ocasión para hablar de la generosidad con la que siempre le han tratado algunos autores de una generación mayor, como Luis Mateo Díez o Rafael Chirbes (de quien se deshizo en elogios y nos dijo que Crematorio es una de las novelas que más le ha impresionado en los últimos años).

En un momento el moderador le planteó que en las tres novelas que ha publicado en Seix Barral se advierten unos temas comunes (el miedo, la crueldad...) pero el estilo de cada una de ellas es completamente distinto. No tiene nada que ver un relato casi convencional como La ofensa, con el estilo con tintes de novela policiaca y hasta de ciencia-ficción presentes en su novela Derrumbe que por momentos recuerda la prosa de Boris Vian, ni con esa novela-dietario que es El corrector, mucho más posmoderna, donde se da un juego continuo entre el escritor real y un corrector de ficción que está continuamente haciendo reflexiones sobre la escritura, la lectura y la realidad que le rodea. Menéndez Salmón admitió que era así y con humildad reconoció que lo más difícil es hacerse con una voz propia. "Aun soy un escritor joven", dijo, "probablemente en la próxima década empezaré a tener un estilo más personal". Si bien admitió que de las tres, la línea que más le interesa seguir es la de Derrumbe.

Fue una velada interesante. Hablamos de la originalidad y el riesgo de una novela -El corrector- que no duda en incluir personajes de carne y hueso (Aznar, Acebes, Otegui...) que no siempre salen bien parados. El corrector es un intento serio de hacer un acercamiento mitad literario mitad filosófico a aquella jornada (la del 11 de marzo) que nos conmocionó a todos tanto.  

Ibán Zaldua

Ibán Zaldua es profesor en el campus de Vitoria de la UPV, colabora habitualmente con los medios de comunicación euskaldunes y en la última década se ha convertido en uno de los grandes autores de relatos de la literatura vasca. Buena parte de la tertulia que tuvimos con él el 17 de diciembre de 2009 estuvimos hablando precisamente de la naturaleza del cuento como género literario ya que a pesar de haber escrito un par de novelas, él se considera ante todo y sobre todo autor de relatos. Nosotros habíamos leído el libro "Porvenir" (Etorkizunak en Euskara) y todos habíamos percibido una serie de constantes y de obsesiones: la posibilidad de volver al pasado y cambiar la historia tanto la personal como la colectiva, el desdoblamiento de algunos personajes, la parodia de géneros como la ciencia ficción, las relaciones de pareja, la situación política del país tratada con ironía y desde un cierto hartazgo. Alguien le llegó a decir que la lectura de sus relatos dejaba un regusto de tristeza, de melancolía, algo que él dijo entender perfectamente. Varios de los asistentes le confesaron los cuentos que más les había gustado o los autores (Kafka, Borges, etc.) en los que habían pensado mientras los leían.
 
Ibán Zaldua fue contestando a las preguntas de los asistentes con amabilidad y un punto de timidez. Con rigor también. Y así estuvimos hablando sobre la traducción de sus propias obras (las editoriales siempre agradecen que sea el autor quien se traduzca, dijo, porque es un gasto que se ahorran), sobre la tradición (o la falta de tradición más bien) cuentística en nuestro entorno: aquí no hay publicaciones como el New Yorker. Habló sobre entresijos que los lectores desconocemos, como el origen de algunos relatos (algunos son columnas periodísticas hechas por encargo o colaboraciones en un volumen colectivo de relatos, como el encargado por la editorial Txalaparta. Nos habló de sus propios inicios como escritor en la adolescencia cuando leía a los clásicos de la literatura de la ciencia ficción: Stanislaw Lem, Clarke, Asimov. "Los plagiaba y ni siquiera me daba cuenta".
 
Terminó, a petición nuestra, recomendándonos algunos libros de relatos, como el de Elvira Navarro "La ciudad en invierno" o el de Eider Rodríguez "Carne". La tertulia terminó con una cena en el restaurante La Casona, en la que una veintena de contertulios acompañamos al escritor.
 

Manuel Martorell

El periodista e historiador Manuel Martorell estuvo en la biblioteca el pasado 1 de marzo de 2010 para hablar sobre su libro "Kurdistán: viaje al país prohibido" con los miembros del club de lectura de viajes Manu Leguineche.

Habíamos acordado con él, puesto que previamente la habíamos anunciado como una actividad abierta al público, que la primera media hora sería una pequeña charla y la segunda mitad de la sesión la dedicaríamos a la tertulia propiamente dicha. Finalmente eran casi las nueve de la noche cuando le tuvimos que recordar que, como la mayoría de los asistentes habíamos leído el libro, queríamos abrir un turno de preguntas y comentarios. Alargamos la sesión cuanto pudimos, hasta prácticamente las nueve y media y después un pequeño grupo aun fuimos a tomar una cerveza con él.

La charla fui muy instructiva, como no podía ser menos en alguien con una amplia expereincia en dar cursos sobre la situación de Oriente Medio en universidades y otros foros. A través de una presentación en power point muy sencilla y al mismo tiempo muy clarificadora nos fue hablando de la complejidad de esa región del planeta que parece vivir en un permanente conflicto. El objetivo de  su presentación fue acabar con los tópicos y las ideas preconcebidas. "He sido jefe de sección de Internacional de un periódico [lo fue de "El Mundo"] durante mucho tiempo y sé cómo se construye la realidad", nos dijo: "interesan los atentados, la guerras, los golpes de estado mucho más que los análisis mesurados de la situación". La diferencia entre zonas rurales y urbanas, las costas y el interior, las diferentes religiones, las sensibilidades nacionalistas, el turismo, las distintas tendencias ideológicas configuran, por debajo de ese aparente manto uniforme del Islam, un mosaico muy rico y muy variado y una forma de vivir y de sentir que en el fondo, en el fondo (esta idea la recalcó varias veces) quizás no sea tan diferente de la nuestra.

Lo interesante de la charla, lógicamente, radicaba en el conocimiento directo de alguien que lleva veinte años viajando prácticamente cada año a la zona y que tenía muchas anécdotas personales que contar.

En el turno de tertulia le preguntamos sobre el papel de la mujer en las sociedades islámicas, sobre si era o no optimista respecto al futuro del Kurdistán (nos contó que sí, que moderamente optimista) y se nos quedaron un montón de preguntas sin poder plantear, cuestiones que aparecen en su libro, como la importancia de algunos intelectuales comprometidos, el papel del cine para dar a conocer estas sociedades, las brutales repressiones al que sometió al pueblo kurdo el régimen de Sadam Hussein y muchas más. 

 

Tomás Sánchez Santiago

Conocimos a Tomás en el viaje a León en junio de 2010 y desde el primer momento nos cautivó por su humildad y la sensibilidad de la que nos dio muestras en muchos momentos. Charlamos de Antonio Gamoneda porque aunque ni finalmente pudimos estar con él ni hicimos una tertulia conjunta, lo cierto es que tanto las personas de su grupo como las de los nuestros habíamos leído "Un armario lleno de sombra", las memorias intempestivas y valientes del poeta (astur leonés). 

La tertulia sobre Calle Feria terminó teniendo una parte de charla, de recital y sólo un poco de tertulia pero lo cierto es que los asistentes disfrutamos muchísimo con algunas anécdotas que contó Tomás ("yo vengo de una familia de comerciantes por los cuatros costados: mis padres, mis abuelos, mis bisabuelos...todos tenían tienda. Hasta el punto de que cuando fui a la escuela y oía que hoy vamos a ver el género o vamos a estudiar los artículos yo en lo que menos pensaba era en la gramática; lo que pensaba era que la maestra nos iba a mostrar el contenido de un maletín que era lo que hacían los viajantes"), con un relato que nos leyó que transcurría parcial (y casualmente) en Navarra, con sus poemas y con sus respuestas a nuestras preguntas.

Pincha en este enlace para ver cómo vio una persona del club Giner el encuentro.

Mikel Zuza

Si no contamos a los escritores que nos acompañaron en la presentación del libro "Conversaciones en la biblioteca", nuestro compañero Mikel Zuza fue el primer escritor en asistir a nuestras tertulias en la nueva ubicación en Lur Gorri. Fue un encuentro agradable, en el que nos fue hablando del origen de esa colección deliciosa de "Crónicas irreales del Reyno de Navarra" que constituye una mezcla amena de ficción y de escenarios históricos y personajes muy biuen documentados, todo ello salpiado con un fino sentido del humor. Todo parece ser que empezó con una broma entre una cuadrilla de amigos que en una noche de marcha se desafiaron a inventar una serie de historias en las que Fernando el Católico no quedaba muy bien parada, y que al mismo tiempo reivindicaban la figura de un Príncipe de Viana, culto y amante de los libros. Al final la gente se animó y tuvimos una velada de lo más agradable.  

José Giménez Corbatón
 
El sábado 18 de junio de 2011, llegamos al hotel María Cristina de Teruel pasadas las ocho de la tarde y a las nueve teníamos cita con José Giménez Corbatón, su mujer, Olga Pueyo y su hijo pequeño, así como con Lourdes Felipe, responsable de las bibliotecas de la Diputación de Teruel. Los del restaurante El Óvalo se portaron bien porque era una noche de sábado, con mucho calor, las terrazas de los bares a tope, varias personas invitadas a bodas pululando por allí y a pesar de todo, logramos encontrar un resquicio de intimidad para charlar con José Gimenez Corbatón antes de que el restaurante se llenara de gente.
 
Durante los primeros veinte minutos el autor de La fábrica de huesos y El fragor del agua los dos libros que habíamos leído fue haciendo un repaso a su obra. Esos dos libros, nos dijo, forman parte de una tetralogía en la que trata de recuperar la memoria de una región (la de Crespol, donde vive desde hace unos años, a pesar de haber nacido en Zaragoza y haber vivido en Paris algunos años) y una época (la de la posguerra), pero nos aseguró que también es autor de libros que no tienen nada que ver con ese escenario ni esa época y en concreto nos habló de una novela ambientada en el París del siglo XIX. También ha colaborado con el fotógrafo Pedro Pérez Esteban en una serie de trabajos que mezclan los textos y las imágenes. Mencionó a sus autores de referencia –Juan Rulfo, Julio Llamazares, Bernardo Atxaga- y después pasó a responder algunas preguntas y algunos comentarios sobre su obra. Alguien dijo que había muchas muertes en los libros que habíamos leído, y él lo admitió y habló de su propia relación problemática con la idea de la muerte (la propia y la de los seres queridos). Le preguntaron si sus alumnos (había dicho que profesionalmente se dedica a enseñar literatura en un instituto) solían leer sus libros y contó como en algunas de las visitas que hace para estar con chavales tienen dificultades para separar al autor de lo que escribe. Y en concreto contó que como en sus novelas hace algunas descripciones crudas del maltrato a los animales, deben de pensar que él es una especie de monstruo. Algunos de los asistentes mencionaron el primer cuento de El fragor del agua, como uno de sus favoritos, por la naturalidad y la lealtad con la que esa vieja se ocupa ella sola de llevar el cadáver de su marido al pueblo con la ayuda de una mula, y contó que una historia parecida había ocurrido de verdad y se la habían contado; él sólo había tenido que darle forma literaria. Fue una tertulia amena. La cena estuvo bien y después aun pudimos dar una vuelta por la plaza del Torico y tomar unas copas en un sitio típico, La fonda del Tozal.

Fatou Diome

Desde que leímos en los clubes de lectura "En un lugar del Atlántico" (la traducción al castellano de "Le Ventre de L'Atlanthique) poco después de su publicación (por Lumen) en 2003, Fatou se había convertido en una de nuestras autoras de referencia. Aquel libro nos sorprendió por la forma de enfocar la inmigración y sobre todo por su frescura. Por eso cuando a principio de este año desde Casa África se pusieron en contacto con nosotros para hablarnos de la posibilidad de que Fatou viniera a un encuentro con nuestros clubes, nos sentimos entusiasmados. Tuvimos el privilegio de que desde Casa África nos cedieran 55 ejemplares de su última novela -Las que aguardan, traducido por Manuel Serrat Crespo- antes de ponerlo a la venta y por nuestra parte nos apresuramos a repartirlo entre nuestros lectores para que tuvieran tiempo de conocerlo antes de la cita con Fatou. Esa es la razón de que el día 21 de noviembre de 2011 la mayor parte de las personas que abarrotaban la sala de usos múltiples de la biblioteca, hubieran leído la novela. Ella se ganó al público con su simpatía, lo emocionó con su sinceridad, llenó de magia la sala con sus canciones y nos recitó en francés páginas de un lirismo que ponía un nudo en el corazón. Para que la velada fuera un éxito contamos con la ayuda de Maggy Gaillardet, una francesa de nacimiento que ha pasado la mayor parte de su vida en Barañain y que tiene un dominio perfecto de los dos idiomas. El encuentro había empezado dando la bienvenida por parte del personal de la biblioteca, y a continuación Carlota Isasi, que se había desplazado de Las Palmas para la ocasión, presentó el programa Letras Africanas y trazó una semblanza de Fatou Diome. Entonces empezó la charla propiamente dicha. Ella nos habló durante media hora de los personajes que pueblan su novela, nos dijo algunas frases lapidarias -"ninguna mujer es feliz sabiendo que su amado está en los brazos de otra", hablando de la poligamia, o, dijo también, a menudo, la debilidad de las mujeres se convierte en su fuerza-, nos describió las distintas reacciones con la que se enfrentan las mujeres de Senegal a estas largas ausencias de sus maridos que a veces vuelven al cabo de los años (como ocurre en la novela) acompañados por su nueva familia (europea). En seguida el público se animó a hacerle preguntas y la segunda mitad fue una animada conversación. Le preguntaron por los micro créditos, por su opinión sobre la inmigración, por los avances de las mujeres en las últimas décadas, tanto en África como en los países occidentales. Una conversación que, como suele ocurrir en estos casos (y la propia Fatou lo lamentaba a la salida) estuvo mucho más centrada en aspectos sociológicos que literarios. Si hubiera que resumir, en cualquier caso, el contenido de todo el encuentro quizás lo podríamos encontrar en esos párrafos finales de "En un lugar del Atlántido" donde habla de los colores, de la hermosura de las mezclas y de la necesidad de mirar más allá de esos estereotipos con los que tendemos a encasillar a la gente. Después de la charla y de una sesión de grabación en vídeo, todo el equipo de la biblioteca, junto a la traductora, la representante de Casa África y unos pocos amigos, fuimos a cenar al hotel donde se alojaba la escritora. Por la mañana, la hábíamos acompañado a una visita guiada por Pamplona, donde tuvo ocasión de conocer el Café Iruña, famoso, entre otras cosas pos su escultura de Hemingway, del que Fatou se declaró amiradora y allí sí que nos habló de sus autores preferidos -Hemingway, Steinbeck, García Márquez, Marguerite Yourcenar, Simone de Beauvoir...- nos confesó ser una atenta lectora de textos de filosofía, mencionó sus gustos musicales un tanto eclécticos -habló lo mismo de Bach que de Paco de Lucía, y de hecho, en su honor, pusimos las suite de chelo de Bach en la sala mientras el público se acomodaba- Nos dejó verdaderamente encantados. 

Karmele Jaio

El 15 de diciembre de 2011 tuvimos la suerte de contar con la escritora Karmele Jaio para despedir el trimestre. Vino con el tiempo justo y se volvió a Vitoria, ciudad en la que reside, nada más terminar la charla tertulia que tuvimos con ella y en la que hablamos sobre todo de su novela "Las manos de mi madre", que habíamos leído todos los grupos. Desde que publicó la versión en euskara -Amaren eskuak- en 2006, no ha dejado de cosechar premios tanto de los lectores, como de los libreros, o incluso reconocimentos institucionales. La novela, que cuenta la historia dura y entrañable al mismo tiempo de Nerea, una joven periodista con una madre a la que le acaban de diagnosticar la enfermedad de Alzheimer, se ha traducido al castellano y al alemán y en estos momentos se está preparando su versión cinematográfica. De todo eso hablamos con la autora. En general, a todos nos había gustado el libro. Hubo lectores a los que un final casi estilo Thelma y Louis no les acababa de convencer, pero sí nos gustó el personaje de Nerea, una mujer comprometida y perseguida por sentimientos de culpa y de insatisfacción. Hablamos del papel de los amores truncados en la vida tanto de la madre, como de la hija, del poco peso de los personajes masculinos que son los grandes ausentes, frente al peso y la fuerza de los personajes femeninos. Nos gustó ese juego de flashbacks y la manera en que aparecen constantemente pasajes del pasado, porque es también, una novela sobre la memoria y sobre el olvido. Nos dijo que la versión en castellano es en parte diferente a la de euskara. Por ejemplo, cambió de la tercera a la primera persona porque le parecía que en castellano funcionaba mejor así. Son privilegios que se puede permitir porque es ella su propia traductora. Hablando de su última novela -Musika airean-que también está traduciendo ella misma nos confesó que a veces en primer atisbo de una historia es una imagen (por ejemplo una señora mayor sentada en un banco de un parque público con una cuidadora de origen colombiano o ecuatoriano) y que lo que se propone al escribir es comprender. Algunos de los asistentes le pidieron recomendaciones y no dudó en citar a Harkaitz Cano, y en particular su última novela - Twist - que le estaba encantando o Eider Rodríguez. Sin embargo no quiso pronunciarse sobre la polémica que había suscitado una entrevista de Fernando Aramburu en la que acusaba a los escritores vascos de cobardía por no haber querido tratar la violencia etarra. Se limitó a decir que "él mismo estaba arrepentido de sus palabras". El tiempo se nos pasó volando. Y Karmele Jaio nos dejó una agradable sensación; la sensación que dejan tras de sí las personas vitalistas y a las que nos les cuesta nada sonreír.  

 

Jaume Cabré

Desde que le propusimos a principios de 2012 a Jaume Cabré la posibilidad de tener un encuentro con él en su propio pueblo, en Matadepera, se mostró encantado con la idea. Nos sorprendió lo rápida que se había sido su respuesta, sobre todo teniendo en cuenta que se la habíamos hecho en un año donde todo el mundo parecía haberse puesto de acuerdo en descubrirlo (a pesar de ser ya un clásico de las letras catalanas) y en coincidir en que Yo confieso era una de las mejores novelas publicadas en nuestro país en los últimos tiempos. Babelia le había dedicado una doble pagina y los suplementos de algunos diarios de más tiradas habían dedicado reportajes al éxito de Cabré en Alemania, donde su última novela se estaba vendiendo como churros. Durante la cena él mismo nos hablaría de la emoción que se siente viendo un teatro lleno de gente escuchándole leer en catalán, con un silencio y un respeto sobrecogedores. La tertulia con Cabré fue una gozada. Nos pareció un hombre cercano y generoso. En los primeros correos que intercambiamos ya nos habló del lugar donde él pensaba que podíamos tener esa cena tertulia una noche de junio. Se trataba del mismo restaurante -Can Turrella- donde arranca una de sus novelas: La sombra del eunuco. Y el sitio era acertado. Llegamos bastante tarde por razones ajenas a nuestra voluntad, como suele decirse, pero él se comportó como un perfecto anfitrión. Durante una hora nos hablo de lo divino y de lo humano (agradeció en repetidas ocasiones a su mujer, Margarida, que estaba con nosotros, su dedicación y su apoyo. Nos describió su forma de trabajar (nos llamó mucho la atención esa forma de avanzar a ciegas en sus novelas) y le preguntamos nosotros sobre muchos de los temas presentes en Yo confieso. Le dijimos que nos parecía una novela transgresora, en la que se mezclan los géneros, los tiempos, las formas verbales, lo real y lo imaginario, y de que finalmente transmite una sensación de gran profundidad, como si viéramos al fondo de un cuadro una historia antigua, que poco a poco se va acercando hasta el primer plano, como si fuera una novela tridimensional. Le preguntamos sobre la música, tan presente en la novela, sobre el destino, sobre la parte real de sus personajes (viven en una casa que era como su propia casa, su hogar de la infancia, pero ampliado), sobre sus otras obras (varios de los que estábamos allí habíamos leído o estábamos leyendo Las voces del Panamo o sobre sus lecturas (nos recomendó leer poesía y nos dijo que siempre encuentra teimpo para los clásicos. Después de la tertulia, y mientras Nil García y sus ayudantes, volvían a poner las mesas y las sillas en su sitio, Jaume Cabré, en una explanada que teníamos para nosotros solos, se dedícó a firmar ejemplares con su mejor sonrisa mientras se hacía de noche.

Mikel Alvira

Durante el trimestre septiembre –diciembre de 2012 todos los grupos habíamos leído “El silencio de las hayas” de Mikel Alvira y el 13 de diciembre tuvimos un encuentro con el autor. El libro, desde que se publicó en 2009, había funcionado muy bien, y en la biblioteca lo notábamos porque estaba continuamente prestado, la gente lo reservaba y se lo recomendaba. Fue un fenómeno parecido a lo que había ocurrido hacía algunos años con Toti Martínez de Lezea. Y sospechamos que por razones parecidas: el sabor local, la descripción de paisajes familiares, el encontrarse con situaciones y personajes conocidos es algo que les resulta gratificante a los lectores (a al menos a un tipo de lectores). Los comentarios que se habían ido escuchando en las tertulias que cada uno de los grupos había tenido previamente eran bastante desiguales, había personas a las que el libro les había encantado y otras a las que no tanto. En cualquier caso, y eso es de lo que estuvimos hablando en la tertulia, esta novela supuso un espaldarazo importante a la carrera literaria del autor, que posteriormente se ha ido afianzando con novelas como “Cuarenta días de mayo” (con algún personaje compartido con El silencio de las hayas), “Llegará la lluvia” y “El mar que te debía” (alardeó el autor varias veces de ser muy bueno poniendo títulos a los libros, y se definió a sí mismo como poeta en primer lugar). Entre las confesiones que nos hizo quizás lo que explique algunos de los defectos que algunos lectores vieron en el libro es que en origen se trataba de dos novelas diferentes que la editora le convenció para publicar en una sola. Otras críticas tenían que ver con la verosimilitud de algunos pasajes. Él mismo dijo que en las novelas posteriores había ido soltando lastre, era mucho más sutil y había prescindido de algunas escenas que en “El silencio…” podían ser un poco “peliculeras”, según una expresión que pareció no gustarle en exceso. Como es habitual en estos encuentros se le preguntó por su forma de trabajar, por su relación con el cine y en diferentes momentos se llegó a hablar más de sociología de la literatura (por ejemplo sobre el libro electrónico) y nos dijo que le gustaba experimentar con diferentes lenguajes y soportes (es muy activo en las redes sociales), el año pasado hizo algunos trabajos relacionados con el vino y al día siguiente de estar en la biblioteca presentaba en Bilbao una exposición –Anhelo Nueva York- con un fotógrafo y unos textos efímeros. En conjunto fue una grata velada.

Joaquín Bergés

La tertulia con Joaquín Bergés y Marian, su mujer, la tuvimos en Zaragoza en el restaurante El molino de San Lázaro, a orillas del Ebro. Hablamos de esos círculos concéntricos que se van extendiendo en Un estado del malestar y que empieza en la crisis personal del protagonista (un hombre en la cincuentena insatisfecho con su vida) y alcanza a su propia familia (y por extensión al concepto de familia occidental) y termina por reflejar una crisis del sistema, de la sociedad de consumo que nos lleva a comportamientos absurdos. Hablamos también de la convivencia de mundos muy distintos dentro de una misma ciudad (a veces sólo es necesario cambiar de acera). Hablamos sobre si eran o no exageradas algunas situaciones (como esa especie de burdel que se monta el hijo en la casa familiar). Joaquín nos confesó que su editor le había aconsejado convertir el piso en un duplex para hacer creíble todo ese pasaje y eso nos dio pie a hablar de hasta donde llegan las intromisiones (o las ayudas) de un editor. También nos confesó (porque varios de los asistente habían hecho comentarios en ese sentido) cómo se había elegido la portada y otros elementos del libro. Le preguntamos por la ironía que preside toda la novela y por algunas escenas grotescas (que recuerdan en algunos casos, llegaron a decirle, al Torrente más cutre). La verdad es que fuimos pasando de unos temas a otros sin parar, de una manera fluida: el humor, la sátira, la literatura de denuncia, sus otras novelas…Le preguntamos por su afición a los juegos de palabras, tan presentes en toda la novela y que había dado lugar a una crítica demoledora en Babelia. Eso nos dio pie a hablar de los críticos, por los que mostró mucho respeto y aseguró que aceptaba los palos con deportividad. Nos confesó que era muy disciplinado escribiendo. Trabaja en una empresa de importación por las mañanas, y todas las tardes dedica dos o tres horas a escribir. Nos habló de sus autores favoritos, con David Lodge a la cabeza (con quien ha mantenido correspondencia), Tom Sharpe, Evelyn Waugh…Entre los autores españoles mencionó a Eduardo Mendoza, Luis Landero, Fernando Aramburu…todos autores que se mueven en un registro parecido al del propio Bergés. En algún momento de la comida y hablando del nacionalismo, afirmó sentir más afinidad por todas las comunidades ribereñas del Ebro (como una realidad física) que con pueblos de Aragón con los que no comparte nada, por ejemplo. Lo cierto es que nos encantó compartir una charla inteligente y animada con un escritor del que esperamos grandes novelas en el futuro.

 

Harkaitz Cano

El 2 de julio de 2014 tuvimos el encuentro con Harkaitz Cano en el centro de arte contemporáneo de Huarte (con cena en el Ábaco). Harkaitz vino acompañado por su amigo el escritor y cantautor Asier Serrano. Durante media hora nos habló de cómo había sido el proceso de escribir la novela. Cada obra, nos dijo, requiere un método distinto y eso era lo primero que había que encontrar: el modo de escribir esa historia en concreto, una historia compleja en la que se solapan (como si se trata de un palimpsesto) la historia reciente con una trama de ficción y donde conviven personajes reales con otros imaginarios. El problema es que la historia real es tan potente (el secuestro y asesinato de Lasa y Zabala) que muchos lectores no reparan mucho en los aspectos literarios e incluso les estorba las subtramas (las que transcurren en la editorial, el grupo de teatro, etc.) que se alejan de ella. Al final casi todos los comentarios se refieren a aspectos que tienen que ver con la memoria histórica (en la novela son muchos los momentos y los símbolos que nos remiten a eso, desde ese tapiz de Franco comido por las ratas hasta la obra olvidada de Chejov, desde el Alzheimer fingido del padre hasta ese episodio de las hormigas en el zulo que son como recuerdos que regresan una y otra vez, imposibles de borrar como el tatuaje con la palabra “chibato”). De todo eso tratamos en la tertulia. A Harkaitz, nos dijo, le habían invitado en varias ocasiones a países como Argentina y Chile a hablar precisamente de de los desaparecidos. Y fueron interesantes sus reflexiones sobre la función catártica del arte, algo para lo que la literatura está en inferioridad de condiciones a pesar de todo. Nos habló de dos obras que le habían impresionado recientemente, por una parte la coreografía de Asier Zabaleta en un homenaje precisamente a Lasa y Zabala. El título es Adiós, a los que os habéis ido y como puede leerse en la web de su compañía se trata de un saludo de despedida a todas las personas que han perdido su vida durante el conflicto vivido en el País Vasco durante los últimos 40 años. Inspirado en el AURRESKU, danza tradicional vasca que se baila a modo de reverencia, este trabajo quiere ser un homenaje sentido a todas esas personas, que independientemente de su ideología o posición, se les arrebató la vida durante este conflicto. La segunda obra a la que se refirió –unas cortinas doradas- la había visto en Estados Unidos y era del artista Felix González-Torres. Después de meses en el hospital había tratado con esas cortinas de exorcizar el dolor que le producía el recuerdo de las tristes cortinas que separaban en el hospital las camas de dos enfermos moribundos. De todo esto y de muchas más cosas (por ejemplo de la recepción de la obra en lugares alejados del conflicto vasco o de clubes de lectura, porque Harkaitz coordinó uno durante un tiempo) hablamos ahí, y después, durante la cena.
 



Leer con...

Desde septiembre de 2012 un par de veces al año invitamos a compartir lecturas a personas relevantes de nuestra comunidad.

Leer con....Uxué Barkos (3 de octubre de 2012)

Unas ochenta personas formaron parte de la tertulia con la parlamentaria Uxué Barkos. Con esa cita queríamos señalar la apertura del curso para los clubes de lectura de la biblioteca y al mismo tiempo poner en marcha una nueva iniciativa –“Leer con…”- con la que queremos tener periódicamente encuentros con personajes conocidos y relevantes de nuestro entorno, que pertenezcan a diferentes ámbitos profesionales. Por nuestra parte les mostraremos nuestra disposición a leer un libro que haya sido importante para ellos por alguna razón y tener después una tertulia con él o con ella. Uxué Barkos nos propuso el libro “Tirano Banderas”, de Valle Inclán. El libro tiene su dificultad y muchos de los asistentes no lo habían leído o lo habían leído a medias (primer fallo). Los cuarenta primeros minutos la tertulia transcurrió por los derroteros que eran de esperar. Ella habló, la gente le hizo preguntas, etc. Hubo un momento, sin embargo, en que dio la impresión de que el libro como motivo de conversación se había agotado. Así que los últimos veinte minutos la tertulia derivó hacia temas de actualidad (el movimiento 15 M, la crisis, etc.) y es ahí donde hubo personas que no les pareció del todo acertado. En cualquier caso, se trata de conocer más de cerca a un personaje público, y dar cierta flexibilidad a la conversación que no tiene por qué ser exclusivamente literaria. Sobre todo porque no podemos exigir a un político, a un músico o a un deportista que pueda hacer un análisis de una obra literaria con los matices que podemos esperar de un escritor. Además se trata de conocerle un poco mejor, no sólo de conocer su opinión sobre un libro en particular. La actividad tiene además otro objetivo y es que esas personas conozcan los clubes de lectura y la biblioteca, y en eso sentido sí creemos que a Uxue Barkos le cambió un poco ese día la imagen que podía tener de las bibliotecas

Leer con....Javier López de Munain (11 de abril de 2013)

Cuando le propusimos a Javier López de Munain que fuera nuestro invitado en una nueva edición de “Leer con….” no se lo pensó dos veces. Para alguien que se ha pasado la vida recomendando libros no resultaba difícil aceptar. Javier se jubiló hace año y medio después de treinta años trabajando en la librería El Parnasillo. Para algunos es casi el librero de Pamplona por antonomasia: culto, cercano y comprometido, como lo demuestra el hecho de que su librería fuera durante los oscuros años de la Transición objeto de las iras de los ultras, que atentaron contra ella en más de una ocasión. En la presentación leímos algunas semblanzas que en los últimos meses, con motivo precisamente de su jubilación, se publicaron en la prensa Navarra. Jorge Nagore escribía:

El Librero. Hace un montón de años, con ese oído de murciélago que Dios me ha dado, escuché a unos energúmenos en una cafetería de Pamplona que ya no existe, la siguiente frase: “A estos rojos intelectuales de mierda habría que echarles a patadas al horno”. Se referían a los dueños de la librería El Parnasillo. Meses después la tienda fue ametrallada y posteriormente incendiada. Javier, burladés de 66 años bebió teología en Salamanca y económicas en Bilbao y en aquellos años ya se comía un librico al día. El momento estaba repleto de Beatles, hippies, barricadas, franquismo agónico, partido comunista y sobre todo… sueños de libertad. En aquel contexto, con Antonio, Lola y Paz, sus socios y amigos de por vida, montó una librería donde se vendía todo lo prohibido, pero también a San Agustín.

Fernando Luis Chivite por su parte lo recordaba de esta manera
 

El otro día me encontré a media mañana con Javier López de Muniáin. El librero de El parnasillo. Le han jubilado a la fuerza. Y ahora anda merodeando por los alrededores. Creo que le han prohibido acercarse a menos de 50 metros. La librería parece sorprendida sin él. Como si no se lo pudiera creer. Cuando yo tenía 15 años y empezaba a comprar libros (primero en la vieja Adrómeda de la calle Amaya y luego en el pequeño Parnasillo de la puerta verde), Javier era el librero por antonomasia. Se le veía en su lugar. Si de verdad se nace para algo, no hay duda de que él nació para eso. No me conocía de nada, pero al observar la fascinación con la que yo entraba en su local y lo miraba todo, se metía en la trastienda y me enseñaba ediciones sudamericanas de autores todavía prohibidos: Miguel Hernández, León Felipe. Sabía darle a cada uno lo suyo, literariamente hablando.

Y Ricardo Pita en su blog, recordando una entrevista que le había hecho para la revista TK de la Asociación Navarra de bibliotecarios, escribía

Javier ha sido un librero formidable. Hay mucho empleado de este ramo que en su trato con los posibles compradores resulta adusto, tímido, ignorante, que hoy en día se aferra al ordenador como el náufrago al bote, y que más allá de lo que le indica la máquina sobre existencias, entradas y salidas, poco tiene que aportar. Javier, en cambio, sin ayuda de ningún ordenador, o como mucho en los últimos años de uno en que consultar la base de datos del ISBN, ha sabido atender y orientar desde hace más de cuarenta años a mucha gente que llega perdida a la tienda, que no sabe qué regalar, que busca libros para unas vacaciones o una baja, que recuerda un título oído malamente, que se entusiasmó con una novela y busca, al tuntún o con avidez, otros libros del mismo autor, que quiere una novela negra o histórica pero no distingue autores.

Javier es un joyceano empedernido por eso no nos extrañó que cuando le propusimos que nos diera un título para que todos leyéramos antes del encuentro, nos recomendara “Los muertos”, el último relato de Dublineses. No sólo lo leímos sino que intentamos animar a la gente (y facilitarlo desde la biblioteca) a que vieran la película de John Huston (su última obra) basada en el relato. El día de la tertulia fuimos a buscar a Javier a su casa, y lo llevamos de nuevo cuando terminó. Él estuvo muy comunicativo en todo momento. La sala se nos quedó pequeña para un acto que tuvo mucho de homenaje. El formato, mucho más que en el caso de Uxué Barkos (nuestra primera invitada a un Leer con), fue una curiosa mezcla de conferencia y tertulia. Durante los primeros treinta minutos nos habló de las claves autobiográficas del relato de Joyce y contó numerosas anécdotas. Desde luego fue contagioso su entusiasmo por el Ulyses. Hubo un intercambio interesante de opiniones sobre el significado último del relato, sobre la importancia de la música, sobre la incomunicación y nos fuimos todos a casa con un punto melancólico por ver cómo van desapareciendo un tipo de libreros y con ellos parece irse para siempre toda una época y una manera de relacionarnos con los libros.
 

Leer con....Javier Armentia (25 de septiembre de 2013)

El director del Planetario de Pamplona es un gran comunicador y lo demostró sobradamente en este encuentro con las más de sesenta personas de los clubes de lectura de la biblioteca que sirvió para dar inicio al curso 2013-2014. Él nos había propuesto la lectura de “Crónicas marcianas”, de Ray Bradbury. Nos habló de cómo en su adolescencia le había impresionado este libro y otros del mismo autor (como El hombre ilustrado o Fahrenheit 451), unos libros que siendo de género, son al mismo tiempo alta literatura, como lo demuestra la admiración que sintieron por él autores como Borges y otros muchos.

Javier Armentia es astrofísico de formación, pero por lo que es muy conocido es por su aparición en infinidad de programas de radio y televisión hablando de ciencia. Además tiene un blog, es columnista de Diario de Noticias y director de la colección “Vaya timo”, de la editorial Laetoli. Hay una gran coherencia en todo esto. Su particular campaña contra toda clase de supersticiones y pseudociencias lo sitúa a menudo en el ojo del huracán y también de eso hablamos.

De Crónicas marcianas destacó el tono melancólico de los relatos (parece mentira que hubiera sido escrito) por un joven de veintipico años. La inteligencia con la que hace una revisión de la historia de la época colonial, la poesía, el misterio, el tratamiento de la muerte…todos estos aspectos que lo convierten en un libro por el que no ha pasado el tiempo. Habló de utopías y distopías, de algunas convenciones de la ciencia ficción (los platillos volantes, por ejemplo). Contó anécdotas, como la editorial que quería retrasar las fechas en las que supuestamente ocurrían los relatos para darle verosimilitud, lo que no deja de ser absurdo. En otro momento nos habló de un ciclo organizado por el Planetario con el título de “Crónicas marcianas” en el que participaron periodistas muy conocidos, y como poco después Javier Sardá tituló así precisamente su programa. Le pusimos en un aprieto al plantearle si la ciencia ficción podría estar alimentando la imaginación (ovnis, etc.) de personas que luego eran presa fácil de esas pseudo ciencias a las que tiene declarada la guerra. Lo que vino a decir es que son precisamente los científicos los mayores consumidores de ciencia ficción. En fin, que fue una velada muy entretenida y el tiempo pasó volando.

 

Leer con...Javier Pagola (18 de diciembre de 2013)

Le propusimos a Javier Pagola, periodista muy conocido en Pamplona por sus programas radiofónicos y sobre todo por su compromiso social, que participara en una edición de “Leer con…” y él aceptó, pero nos dijo que quería un formato diferente. Dedicaría la sesión a Guatemala, un país que conoce bien por haber estado allí en varias ocasiones, en una de ellas grabaron un vídeo para Medicus Mundi (ONG de la que ha sido portavoz durante años) del que proyectó varios fragmentos durante la velada. La otra condición que nos puso es que quería hacer un pequeño homenaje a un poeta guatemalteco –Humberto A’Kabal- que a pesar de ser muy popular en si país aquí en España es un perfecto desconocido. Nos pidió que buscáramos a cuatro personas (dos hombres y dos mujeres) que estuvieran dispuestas a recitar una selección de poema de A’Kabal. Le propusimos a dos chicas del instituto –Nerea Otano y Edurne Saiz- que se habían interesado recientemente por las lecturas dramatizadas, y accedieron encantadas y respecto a los hombres recurrimos (como en otras ocasiones) al locutor de radio Fernando Nieto (un lujo) y a Carlos Cutrín. Y así la sesión fue transcurriendo entre pequeñas charlas introductorias de Javier, poemas recitados a varias voces, fragmentos del vídeo, entrevistas con A’Kabal rescatadas de Internet, canciones, etc…Fue una sesión variada y agradable y Javier se ofreció a participar en una tertulia más convencional. Incluso nos sugirió el título de un libro que a él le parece no sólo de una enorme calidad literaria sino que refleja de una manera soberbia la realidad del país. El libro es “Los sordos”, de Rodrigo Rey Rosa.

Leer con... El Drogas (2 de octubre de 2014)

Enrique Villarreal, “El drogas”, es una leyenda de la historia del rock de este país. Líder y cantante durante década del grupo Barricada, seguramente es el músico navarro con más proyección. Hace unos años dedicaron un disco –La tierra está sorda- al libro de Dulce Chacón La voz dormida, por eso cuando le propusimos venir a una tertulia no tuvo ninguna duda sobre la novela que quería comentar con nosotros. Nos confesó que siempre había sido un gran lector de poesía (género que él mismo cultiva), pero que aquella novela fue muy importante para él. En primer lugar porque se la regaló su madre, en estos momentos diagnosticada de Alzheimer (lo que no deja de ser casi un símbolo en una obra en la que es tan importante la memoria), y también porque le puso en contacto con una realidad que hasta ese momento había ignorado. Desde entonces ha leído cientos de libros sobre la guerra civil hasta convertirse casi en un experto. El drogas es una persona (lo dijimos en la presentación) entrañable y comprometida. Siempre está dispuesto a colaborar en causas sociales. Lo mismo se presta a trabajar con los músicos de Motxila 21 (formada por chicos y chicas con síndrome de Down), que a prestar su imagen para una campaña para la prevención del cáncer de mama, por la paternidad responsable, contra la tortura o a favor del euskara. O colabora en actos tan poco lucrativos como el que nosotros mismos le propusimos. Ahora dijo sentirse muy preocupado por la violencia de género y los malos tratos. Estuvo en la biblioteca hasta las diez de la noche y en esas dos horas tuvo tiempo de protagonizar la tertulia (conoce montones de casos que ha ido recogiendo en su incesante peregrinar por pueblos y ciudades donde las cicatrices de la guerra siguen sin cerrarse y adonde le llaman para actuar) y después, durante casi otra hora ofrecernos un concierto en acústico que fue un lujo escuchar. El drogas nos sedujo y nos dio una lección de humildad y compromiso.



Viajes y excursiones

Salidas de los clubes de lectura

Viaje a la Barcelona literaria
 
"Los tres clubes de lectura de la Biblioteca de Barañain viajaron los días 9, 10 y 11 de junio de 2006 a Barcelona con el objetivo de disfrutar de una perspectiva literaria de la ciudad condal. El viaje sirvió también como acto fin de curso de la actividad y como vehículo de encuentro con amigos de la biblioteca Juan Marsé y los clubes de lectura de Barcelona. Con ellos compartieron la visita a la propia biblioteca Juan Marsé- núcleo dinamizador de la actividad cultural del barrio del Carmel- y una cena el viernes en el restaurante “El Gat Blau”.
La mañana del sábado estuvo dedicada a recorrer distintas calles del barrio de Poble Sec en lo que fue una aproximación a la Barcelona de 1936 y que se llevó a cabo con la colaboración del Consorcio de Bibliotecas de Barcelona, las explicaciones de Carmen Chicón y Rosa Torroja y la actuación de la actriz Mónica Aybar. Ésta última consiguió que, por momentos, los integrantes del grupo se trasladaran en el tiempo. A lo largo de la ruta por el Poble Sec se convirtió en una anciana transmisora de la memoria colectiva de la guerra civil en el barrio. Lo mismo fue camarera en una antigua cafetería conservada al estilo de los años 30. Se transformó en Francisco Boix, el fotógrafo catalán que retrató los horrores del holocausto nazi. Y por último deleitó a los asistentes con una actuación al más puro estilo vedette en un local del Paralelo, donde culminó la visita.
Por la tarde, el grupo participó en una tertulia con la escritora Gemma Lienas sobre su libro “El final del juego” en el restaurante “La Fondue de Gracia”. Con este motivo, la autora habló de su obra y de la creación literaria y posteriormente la jornada se cerró con una cena donde la charla se prolongó y se extendió a otros temas. Aún así, en el salón del hotel, las tertulias –como no, hablando de libros o anexos- continuaron tanto el viernes como el sábado, hasta una hora prudente.
La mañana del domingo se dedicó a realizar un itinerario literario por los escenarios de las novelas de Mercé Rodoreda por el centro de Barcelona en compañía de Marta Romera, directora de la biblioteca Juan Marsé.
Para preparar este viaje y ambientar su visita, los tres grupos de lectura de la Biblioteca de Barañain leyeron algunas novelas de Eduardo Mendoza (“La ciudad de los prodigios”, “La verdad sobre el caso Savolta” y “Mauricio y las elecciones primarias”), además de “Espejo roto” de Mercé Rodoreda, “Extraña forma de vida” de Enrique Vila Matas, “Homenaje a Cataluña” de George Orwell y “Ultimas tardes con Teresa” de Juan Marsé"

Viaje a Bilbao

El fin de semana del 8-9 de junio de 2007 un grupo de unas 35 personas pertenecientes a los clubes de lectura de nuestra biblioteca nos fuimos a Bilbao. El programa incluía una cena tertulia el viernes por la noche con el escritor Unai Elorriaga y una comida el sábado con Ramiro Pinilla. Hicimos además una visita guiada al Museo de Bellas Artes de Bilbao, a la biblioteca de Bidebarrieta (con un precioso salón donde estuvo ubicada la sociedad El Sitio de Bilbao, lugar por donde pasaron Unamuno, Ortega y Gasset, Gerardo Diego y una larga lista de escritores e intelectuales importantes de la primera mitad del siglo XX.  Y por supuesto un paseo por el centro de Bilbao que ese día de finales de la primavera estaba precioso.

Viaje a Madrid

El fin de semana del 23 al 25 de mayo de 2008 fuimos a Madrid. Habíamos quedado con la escritora Ángela Vallvey para cenar con ella y tener una tertulia sobre su novela "Todas las muñecas son carnívoras". El sábado por la mañana hicimos una visita guiada al Museo Reina Sofía deteniéndonos especialmente en las salas dedicadas a Dalí, a Miro y al Guernica. A las 12 nos esperaban un grupo de bibliotecarios, coordinadores de clubes de lectura y participantes en esta actividad en la biblioteca de El Retiro. Después de hacernos una visita por la biblioteca pudimos celebrara una pequeña tertulia coordinada por Víctor García Gómez sobre un relato de Ángel Zapata que habíamos leído allí mismo. Por último la conversación terminó derivando sobre los propios clubes de lectura, su problemática, su evolución, etc.

Después de comer un grupo fuimos a ver la biblioteca y los salones del Ateneo de Madrid y a las ocho volvimos a darnos todos cita en la puerta del teatro Fígaro donde habíamos quedado para ver juntos La música de Marguerite Duras.

La mañana del domingo habíamos quedado en la puerta de la Biblioteca Pedro Salinas junto a la puerta de Toledo y allí Isabel Soriano y algunas de las personas del club de lectura que ella coordina nos hicieron una visita guiada por el Madrid que aparece en algunas novelas de Baroja (El árbol de la ciencia y en algunas del ciclo "La lucha por la vida") y de Pérez Galdós, en particular de Fortunata y Jacinta que habíamos leído este año con verdadero placer.

A las tres de la tarde emprendimos el regreso a casa. Por el camino vimos la última película de José Luis Garci basada en una novela de Ramón Pérez de Ayala, "Luz de domingo". 

Viaje a Gijón y Oviedo

El último fin de semana de mayo de 2009, 40 personas pertenecientes a los clubes de lectura hicimos una escapada literario-cultrural al Principado. Salimos de Barañain el viernes a las 3 de la tarde y a las 9 y media ya estábamos tomando una cena en un salón precioso con vistas a un Cantábrico sobre el que lentamente iba cayendo la noche. Allí nos reunimos con algunas bibliotecarias y bibliotecarios de Gijón (nos quedamos muy agradecidos a las bibliotecas de La Calzada y Pumarín Gijón-Sur así como a Carlos Espina por su acogida) y con personas perteneciente a sus clubes de lectura. Encantadores. Sin darnos cuenta eran las doce de la noche.

La mañana del sábado la pasamos haciendo una visita al Oviedo de Clarín, con final en la catedral donde, con poco esfuerzo, pudimos imaginarnos a Ana Ozores confesándose durente dos horas con Fermin de Pas.  Y aun tuvimos tiempo de visitar el Museo de Bellas Artes que nos deparó algunas sorpresas agradables (como los cuadros de Guitérrez Solana o de Anglada Camarasa) La capital nos mostró su mejor cara en una mañana de primavera con mucho bullicio, puestos de ventas por las calles y las terrazas a rebosar.

Volvimos a media tarde a Gijón. A las ocho y media nos reunimos con Ricardo Menéndez Salmón para charlar sobre su novela El corrector.

El domingo por la mañana tuvimos sendas visitas guiadas al museo casa natal de Jovellanos con una magnífica colección de cuadros relacionados con la ciudad y a las Termas romanas. Terminamos la visita con un paseo por el cerro de Santa Catalina para admirar El elogio del horizonte de Chillida y despedirnos de una ciudad en la que nos habíamos sentido tan bien acogidos y que cuando nos íbamos estaba toda vestida de rojo y blanco para animar al Sporting que esa tarde se jugaba (al igual que Osasuna) la permanencia.    

Viaje a León

El viernes 11 de junio de 2010 un grupo de más de cuarenta personas pertenecientes a los clubes de lectura de la biblioteca salimos de Barañain con destino a León. Todo había empezado unos meses antes cuando casi por casualidad contactamos con el escritor Tomás Sánchez Santiago, que nos ayudó de una manera extraordinaria para que el viaje fuera un éxito. Tomás, además de novelista y poeta, es profesor, investigador (colabora con la Fundación Claudio Rodríguez) y en sus ratos libres coordina un club de lectura que tiene su sede en el instituto Giner. Sólo podemos manifestar nuestro agradecimiento por el interés con el que acogieron primero Tomás y después el resto del grupo nuestra propuesta de visitarles y por lo mucho que se esforzaron para hacernos las cosas más fáciles y más agradables.

El viernes llegamos, como estaba previsto, con el tiempo suficiente para instalarnos en el hotel y descansar un poco y para las nueve y media ya vinieron unos ocho o diez lectores del club del instituto Giner a darnos la bienvenida y a acompañarnos en el autorcar a la bodega de Cémbranos donde tuvimos una "cena castiza", con morcilla, tortilla guisada, cecina y demás. Los dueños de la bodega (un lugar realmente curioso) debieron ver sorprendidos como se llenaba una de las galerías más amplias por un grupo de unas sesenta personas que sólo tenían en común su afición a leer y a conversar. Y, efectivamente, como buenos conversadores que somos todos, la cena fue una delicia.

La mañana del sábado la dedicamos a una visita turística por la ciudad, con final en la catedral. Después, el guía nos acompañó en un circuito panorámico con el autobús que terminó en las puertas del instituto Giner, donde nuestros nuevos amigos ya nos estaban esperando para hacer una tertulia conjunta sobre "Calle Feria", la novela con la que Tomás Sánchez Santiago había obtenido el premio Ciudad de Salamanca dos años antes. 

Una de las cosas que más nos había llamado la atención del blog que este grupo mantiene, es las actas a veces muy pormenorizadas que levantan de sus encuentros. Y también alguien (María José, probablemente, con la ayuda de Bernardino que tomaban notas de cuanto ocurría a su alrededor) nos hizo llegar sus apuntes de lo que ocurrió ese sábado a partir de las doce del mediodía:

Todos acuden a la asamblea, algo entorpecidos aún los cuerpos y las mentes por las secuelas de un primer contacto nocturno pleno de manjares y rociado de vino cosechero.
El bardo zamorano aguarda solemne y erguido, pertrechado de palabras armonizadas con   voz profunda y seductora. 
Sólo el bando navarro presenta batalla. Los leoneses, respetuosos y corteses, ceden la palabra a los foráneos. Ya habrá ocasión, se decían, de departir con el juglar en algún otro serano…  
Primer envite
Abre el fuego el ductor  del frente navarro. Lamenta que permanezcan ocultos talentos literarios en las provincias mientras las editoriales se ocupan de bruñir el esplendor de escritores ya célebres. 
Alaba aquél en la obra de nuestro rapsoda el juego del lenguaje, el justo equilibrio entre historia y
leyenda, memoria e imaginación y su dimensión oral heredera de los cuentos tradicionales- aquí apunta semejanzas con Amin Maalouf-. 
Asalta el navarro con la primera demanda, cuestiona sobre el género, no gramatical, ni comercial, sino literario y plantea, ¿qué es una novela?  Inquiere también sobre el proceso de escritura. Si inventar es hallar, novelar ha de ser, pues, encontrar lo que ya estaba allí de antes, ¿no es así? y ratifica su pensamiento leyendo un párrafo alusivo de la novela. 
No esquiva la pregunta el valeroso contador y con hidalguía, dice: estoy de acuerdo, y luego, como hombre de bien, agradece a los navarros que hayan acudido y en tan gran número, pues su interés alarga la envergadura del club leonés. Y continúa, yo no soy un novelista, tengo prevención ante el sufijo -ista, que implica un proceso continuado en el que yo no siempre estoy implicado … Mi novela no fue perpetrada, me estaba esperando agazapada… surgió de mi vida, de la vida que bullía en los 150 metros que recorren la calle Feria – aquí sugiere que el encuentro podría haberse realizado en la calle zamorana, disfrutando de un ágape en el Bar Crespo-. Por este modo de nacer - continúa-, es la novela irregular estructuralmente - él la adjetiva como “tentaculada”- . Y nos deja perplejos “yo no sé mucho ya de esta novela” me sorprenden a menudo las reflexiones de los lectores sobre ella, como sucederá hoy seguramente.
Y se hace el silencio.

La tarde del sábado tuvimos una visita guiada a San Isidoro (una maravilla los frescos) y, después de la cena, una visita guiada nocturna para ver las vidrieras de la catedral desde una plataforma. La experiencia (interesantísima) permitae contemplar la piedra desnuda, sin dejarnos deslumbrar por la hermosura del vidrio. Una iniciativa original y mágica.

La mañana del domingo la dedicamos a pasear por las calles de Astorga, a recorrer su ruta romana para terminar comiendo cocido maragato en un sitio precioso: Castrillo de los Polvazares. Ya en el autobús mientras se sucedían en las dos pantallas las escenas de Agora, muchos y muchas se dedicaban a dormitar.

Viaje a Teruel 

 

El fin de semana del 18-19 de junio de 2011 nos fuimos a Teruel. Empezamos con una cierta descoordinación al llegar a Belchite. Habíamos quedado con Rosi, la guía que llegaba de Zaragoza junto a la iglesia, pero no contábamos con que en Belchite hubiera seis iglesias. Además, el conductor (un joven rumano que aprovechó para hacer turismo con nosotros) no conocía bien la entrada del pueblo. Se solucionó todo en poco más media hora y pudimos hacer la visita sin mayores contratiempos. Belchite sigue sobrecogiendo después de setenta años. Quienes lo visitaron hace unos años hablaban del deterioro y de cómo habían desaparecido restos que era posible ver entonces y el comentario general fue que era una pena que no estuviera un poco más acondicionado como un verdadero monumento a la memoria y como un centro de interpretación de la guerra civil. La guía nos explicó que desde el año 64 es un pueblo fantasma porque en esa fecha se fueron sus últimos habitantes. Parece ser que Franco, en agradecimiento a su resistencia, les ofreció la posibilidad de reconstruir el pueblo y abrir un canal que llegara hasta allí convirtiéndolo en una zona de regadío o levantar un pueblo completamente nuevo al lado, que fue la opción que finalmente eligieron. Con las explicaciones de la guía (y lo que nos había contado antes Martorell) pudimos imaginar el horror de aquellos días, donde el calor, la sed, el hedor de los muertos que se contaron por millares y el miedo convirtieron a Belchite en un lugar infernal.

 
Después de la visita, nos desplazamos con el autobús hasta Fuendetodos, a veinte kilómetros de Belchite. La comida, en el restaurante El capricho de Goya, nos decepcionó un poco por la poca flexibilidad que mostraron con nosotros, pero lo olvidamos en seguida con la visita guiada a la casa natal de Goya y al museo de los grabados. Fue un placer escuchar los detalles con las que la guía (Beatriz) nos fue explicando la técnica del grabado y la ambigüedad calculada de Goya que se veía en la tesitura de denunciar una realidad atroz sin enemistarse con los poderosos que le hacían los encargos que necesitaba para vivir, lo que no siempre consiguió. En la película que habíamos visto en el autobús de Milos Forman, Los fantasmas de Goya, ya nos habíamos dado cuenta del mundo complicado en el que vivió el autor de El sueño de la razón produce monstruos, sometido permanentemente a la amenaza de la Inquisición.... y a pesar de todo nos dejó la huella de su profunda humanidad.
 
La tertulia con José Giménez Corbatón la hemos descrito más arriba, en la sección de Escritores con los que hemos estado. 
 
La mañana del domingo, con Hilario, un guía de la agencia local El Andador, estuvimos recorriendo algunos de los puntos más pintorescos de la ciudad, a la vez que nos iba contando algunas de sus leyendas, como las de Los Amantes. Empezamos la visita en la escalinata modernista que sube desde la estación y continuamos deteniéndonos en algunas fachadas modernistas de principios del sigo XX y el algunas joyas del mudéjar, como la torre de El Salvador a la que subimos hasta el campanario. Otro de los lugares destacados fueron los Aljibes medievales. El tiempo no podía ser más agradable y disfrutamos recorriendo las calles casi vacías de una ciudad que ese domingo por la mañana primaveral no tenía ninguna prisa por madrugar. Después nos despedimos del guía y nos fuimos repartiendo por las iglesias, pequeños museos, tiendas y sobre todo, terrazas de la plaza del torico de Teruel.
  
A las dos habíamos quedado para comer en el restaurante del hotel donde estábamos alojados, una comida que dejó mucho que desear. Nos acompañaba Alfonso Casas Ologaray, el abogado e historiador local, autor de un libro -“Los lugares de la guerra: itinerarios por la provincia de Teruel”- que desinteresadamente se había ofrecido a hacer de guía para nosotros. Después de un café en la terraza del Óvalo, los termómetro marcaban 36 grados, a las cuatro de la tarde cogimos el autocar y seguimos a Alfonso unos diez kilómetros hasta un cerro desde el que nos fue explicando con bastante detalle como se había producido la batalla de Teruel, los avances de las diferentes tropas, los enfrentamientos, el frío (aunque con aquel calor pareciera mentira). Lo cierto es que fue una buena experiencia esa lección de historia en plena geografía, a pesar de que ni la hora ni el calor nos permitió disfrutar como lo habríamos hecho seguramente en otras circunstancias. Visitamos una fortificación bien conservada y con eso nos fuimos ya al autobús a dormitar mientras emprendíamos el viaje de regreso.

Visita a Itzea, Bera (día 17 de marzo de 2012)


Biblioteca de Pío Baroja

Tal y como estaba previsto, unas cuarenta personas nos desplazamos el sábado 17 de marzo a Bera a visitar Itzea, la casa que Pío Baroja adquirió justamente hace cien años, en 1912. La casa sigue perteneciendo a la familia y para poder visitarla es necesario que ellos acepten la propuesta y te reciban. Las gestiones fueron un poco largas, pero finalmente nos pusimos de acuerdo en la fecha. La única condición que nos puso Pío Caro fue que los grupos no fueran muy numerosos y que nos organizáramos bien para que las dos visitas fueran fluidas y la gente no se demorara mucho más de los cuarenta minutos que había previsto para que viéramos la casa, porque ellos tenían otros compromisos. Lo cierto es que tanto él como su mujer fueron muy amables y no podemos tener más que palabras de agradecimiento hacia ellos. De hecho se negaron a cobrarnos nada. Sólo se nos ocurrió finalmente una manera de La casa nos fascinó, como no podía ser de otra manera entre un grupo de amantes de los libros, pero es que además los cuadros, los objetos, los recuerdos de escritores que a lo largo de los años han pasado por allí, convierten Itzea en un lugar muy especial.

La excursión se completó con una visita guiada por el pueblo de Etxalar deteniéndonos especialmente en la arquitectura popular, en las estelas funerarias, la Iglesia y en algunas curiosidades locales, como la coincidencia de que en una misma calle estaban las casas natales de algunos ilustres franquistas como Manuel Aznar (abuelo del presidente José María Aznar y cuya vida, llena de peripecias, constituye en sí misma toda una novela) o Víctor Pradera. La comida en Bera estuvo a la altura de lo que esperábamos, puesto que nos lo habían recomendado) y finalmente, por la tarde, nos detuvimos en la torre de Donamaría, un curioso edificio del siglo XV de piedra y madera que ha tenido diferentes usos con el paso del tiempo y finalmente se ha restaurado con fines turísticos como una muestra de la arquitectura baztanesa.
 

Viaje a Terrassa

El viaje a Terrassa transcurrió tal y como estaba previsto, sin sobresaltos y sin decepciones. Salimos de Barañain el viernes a las tres y media de la tarde y regresamos el domingo bastante más tarde que en otras ocasiones, casi a las once de la noche. La sensación que nos trasmitieron las treinta personas que vinieron fue que todo estuvo muy bien organizado y con un programa muy completo. Las visitas que habíamos programado al molino de Capellades (el sábado por la mañana) y a las iglesias previsigóticas y el modernismo industrial de Terrassa (el sábado por la tarde), a la Sagrada Familia de Barcelona (el domingo por la mañana) y al monasterio de Poblet (el domingo por la tarde) cumplieron con creces nuestras expectativas. Las guías (porque fueran chicas en todos los casos) resultaron extraordinariamente competentes, nos acompañó el tiempo. En fin, todo de diez. Y sin embargo lo que convierten en únicas estas salidas son cosas como un encuentro con bibliotecarios y lectores o una visita nocturna a una biblioteca, como la que tuvimos en Terrassa gracias a la generosidad de sus bibliotecarios o ver un pequeño restaurante convertido por arte de magia en un cálido rincón donde charlar amistosamente con nuestros escritores favoritos, como hicimos con Jaume Cabré. Esos son los momentos inolvidables de estos viajes. Esos, y las cervezas tomadas en una terraza a media noche hablando de todo un poco, sin prisas, con buen humor y con una temperatura ideal.

Una completísima descripción del viaje la hizo una de las personas que vino Asun Guerendiain en su blog http://alaesperadelatuya.blogspot.com.es/. Y además, los amigos de Terrassa nos mandaron un vídeo que grabaron mientras estuvimos allí: http://www.youtube.com/watch?v=Wl0Ium06mEQ y unas fotos

Visita al Jardín de Paulette (del museo de Henry Laenerts) en Irurre y a las bodegas Aroa de Zurucuain

Después de haber leído todos los grupos la novela La bodega de Noah Gordon, un grupo de unas treinta personas se animaron a la excursión organizada por la biblioteca. Salimos a las nueve de la mañana con dirección al camping de Lerate (junto al pantano de Alloz) donde hicimos la primera parada. Nos dio tiempo de dar un corto paseo (el tiempo primaveral acompañaba aunque los caminos estaban intransitables por el barro). El día tenía una luz especial y Alloz nos regaló algunas imágenes realmente bonitas. A las diez y media de la mañana tuvimos un almuerzo en el bar del camping. A las once habíamos quedado en Irurre con Ana Aliende, profesora de la UPNA y miembro de la Fundación Henri Laenerts que es la encargada de preservar y dar a conocer la obra de este escultor belga, muy conocido en su país, y que durante treinta años vivió una especie de retiro con su esposa Paulette en este pequeño pueblo de Tierra Estella. Henri, como nos explicaron ese día, fue un personaje interesante. Había vivido durante un tiempo en la India, donde había llegado a doctorarse con una tesis sobre el yoga y de hecho durante un tiempo en la casa de Irurre se organizaron cursos de yoga. Además de consagrarse a su obra, era coleccionista y en estos momentos en la Fundación están en proceso de acondicionar la casa donde vivió la pareja para poder abrirla al público. De momento lo que muestran es el jardín, que nos entusiasmó. Quizás porque muchas de las esculturas representan a hombres o mujeres en postura de meditación, o por las vistas preciosas sobre Alloz o en general por la serenidad del lugar, pero lo cierto es que se respiraba cierta espiritualidad allí. Nada que ver, en cualquier caso, con el que se respiraba en la tercera parada de nuestra salida: las bodegas de Aroa, en Zurucuain, donde nos sorprendió la arquitectura de la bodega, muy bien integrada en el medio, y el proceso de elaboración de un vino ecológico muy apreciado. La explicación de algo menos de una hora terminó en una degustación de distintos vinos y algo de picar con lo que la gente se fue animando después de tanto misticismo y la vuelta, con un sol que se colaba por todas las ventanillas del autobús, fue como siempre un torbellino de voces, risas y algún amago de canto…

Viaje a Guadalajara

Fin de semana en el Maratón de cuentos de Guadalajara, en Sigüenza y en Zaragoza (sábado 15 y domingo 16 de junio)

Durante sus primeras ediciones el Maratón de cuentos de Guadalajara fue una cita obligada para todos los bibliotecarios españoles. A Blanca Calvo debemos reconocerle el mérito en ser la primera en llegar a muchas cosas, empezando por los clubes de lectura, siguiendo por la noche en blanco de la biblioteca y terminando por esta iniciativa de estar durante un fin de semana entero contando cuentos de manera in interrumpida. Se trata de una cita anual en la que se vuelca toda la ciudad y que ha ido ganando con el tiempo. Siempre nos había parecido que era un buen destino como final de curso, y este año (en la edición número 21) nos lo planteamos. Como hacemos en otras ocasiones buscamos la manera de completar el viaje con una tertulia con un autor (y elegimos a Joaquín Bergés, que vive en Zaragoza y aceptó nuestra propuesta en seguida) y con alguna otra actividad (en este caso, una visita a Sigüenza). Para abrir boca ya habíamos leído en nuestras tertulias “Narradores de la noche”, de Schami, donde la narración oral es muy importante. La experiencia pensamos que fue muy positiva. Llegamos a Guadalajara a mediodía y dejamos un tiempo para que los participantes en la excursión (35 en total) descansaran, callejearan, comieran... A las cuatro teníamos una cita con Enrique, el guía que nos iba a mostrar los rincones más interesantes de Guadalajara (que los tiene). Con él vimos el palacio del Infantado, el de Mendoza, el de la Cotilla…Además de ser un gran profesional mostró en todo momento una flexibilidad muy de agradecer, y así no tuvo inconveniente en interrumpir la visita durante una hora para que todo el grupo pudiéramos asistir a una sesión de cuentos de casi una hora de duración de la mexicana Marta Escudero. Nos encantó ella, su elegancia, su voz, su forma de moverse en el escenario, y sobre todos nos encandilaron sus historias, que parecían recién sacadas de obras como Mujeres de ojos grandes o Cien años de soledad. Historias entrañables y un poco disparatadas. La visita por la ciudad terminó sobre las ocho de la tarde y a las nueve y media teníamos reservada mesa en el Minaya, uno de los restaurantes más emblemáticos de Guadalajara. Sobre la cena será mejor que no hagamos demasiados comentarios, y no por la calidad sino por la deficiencia del servicio. El hermoso artesonado sólo suplió parcialmente las largas esperas entre plato y plato. Finalmente (después de los cánticos de rigor) pudimos dirigirnos al palacio del Infantado y disfrutar de más cuentos, que para eso habíamos ido. La temperatura era ideal y el palacio estaba de bote en bote a la una de la madrugada.

 

Este año el Maratón estaba enmarcado en un proyecto de la Unión Europea sobre la tradición oral y la prehistoria (los cuentos y las cuevas). De hecho la semana anterior ya se habían contado cuentos en Atapuerca. En el proyecto participaban España, Italia y Suráfrica y hubo narradores de esos países (y de Portugal) contando cuentos en sus respectivos idiomas que se iban traduciendo en una pantalla. Muy multicultural todo.

Cada cual decidió la hora de retirarse, y no faltó quien aun tuvo tiempo de darse una vuelta por allí al día siguiente antes de salir para Sigüenza, y eso que habíamos quedado a las ocho. Durante el trayecto Enrique nos fue explicando más curiosidades de la provincia y de la comunidad autónoma. No dejaba de maravillarnos su erudición. Incluso nos dio la impresión de que sabía más de Navarra que nosotros mismos. La mañana en Sigüenza estuvo muy bien, con visita al castillo parador, la catedral (donde tuvimos en un encontronazo con uno de los vigilantes, porque llevan unos horarios de visitas muy estrictos). El tiempo durante todo el fin de semana fue veraniego y era una gozada pasear por las calles.


Finalmente llegamos a Zaragoza, donde comimos con el escritor Joaquín Bergés y Marian, su mujer, en el restaurante El molino de San Lázaro, a orillas del Ebro. La tertulia fue muy agradable, pero dejemos que sea el propio Bergés quien nos ofrezca sus impresiones. Esto es lo que escribió al día siguiente en su blog:
 



Documentación sobre nuestros grupos y sobre clubes de lectura en general

Pincha aquí para ver la páginas oficial de los clubes de lectura de la Red de Biblioteacs Públicas de Navarra. Ahí podrás ver qué clubes de lectura hay en activo, los lotes de libros disponibles y otras informaciones de interés.

Sobre los clubles de lectura de Barañain:

.- ARANA PALACIOS, Jesús: Los grupos de lectura en la Biblioteca de Barañain.- TK, 13-14. Diciembre de 2002

.-ARANA PALACIOS, Jesús: La dudosa actualidad de los clubes de lectura.- La Casa de los Malfenti, núm. 15

.- BARRIOS, Nuria: Operación Lectura.- EPS, 23/06/2002

.-GALINDO LIZALDRE, Belén: Los clubes de lectura desde el punto de vista de una usuaria.-TK 18. Diciembre 2006

.- Compartir el placer de la lectura.- A punto: publicación bimestral dirigida a todos los empleados de Vollkswagen Navarra., Núm. 63. Julio de 2006. Pág., 22-23

.- http://elangulo.blogspot.com/. Entrada correspondiente a " Wednesday, June 28, 2006"

.- http://asnabi.blogspirit.com/ Entrada correspondiente a 29/06/06



Otras actividades relacionadas con los clubes de lectura

Cine

El Sur

En los clubes habíamos leído la novela homónima de Adelaida García Morales, en la que se exploran las complejas relaciones entre una niña y su padre. Aprovechamos la ocasión para ver la película de Víctor Erice. De ella se ha escrito lo siguiente:

El Sur se presentó en el Festival de Cannes en 1983 como el segundo largometraje de Víctor Erice, tras 10 años desde su última obra, “El espíritu de la colmena”, que también fuera producida por Elías Querejeta y ya conmoviese a crítica y público, dentro y fuera de nuestras fronteras. La belleza y perfección de su ritmo es poesía traducida a cine, con unas luces (impresionante el trabajo en la fotografía de José Luis Alcaine), unas transiciones y unos silencios que no hacen más que dignificar el séptimo arte en cada uno de sus planos, que son miradas llenas de misterio, complicidad y emoción. El guión está escrito y basado sobre un relato inédito de Adelaida García Morales que se tradujo en 395 folios, aunque finalmente se rodaran tan sólo las 170 primera páginas porque la productora interrumpió el rodaje a las cuatro semanas, algo que su autor nunca terminó de aceptar, pero sí asumió finalmente. Aún montada pensando en una segunda parte, esta peculiaridad no ha supuesto impedimento para que “El Sur” haya sido catalogada una obra maestra del cine español, ya que su estructura es coherente y autónoma.

Tierras de penumbra

Leímos "Una pena en observación" de C.S.Lewis, en traducción de Carmen Martín Gaite y posteriormente vimos juntos la película Tierras de penumbra. De ella se ha escrito:

Inspirándose en la obra de C. S. Lewis, caracterizada por su sensibilidad, Richard Attemborough traslada al espectador la reflexión del autor sobre el efecto que le causó la muerte de su esposa, recordándonos su historia de amor y el tiempo y el lugar donde ocurrió.

Un profesor de Oxford que vive en la autocomplacencia del estudio es despertado de ella por una escritora norteamericana, debido al amor que nace entre ambos.

Película distinta y clave dentro de la filmografía del cineasta británico, que se aleja de sus grandes superproducciones históricas del tipo Ghandi para acercarnos una historia de amor intimista y cercana. Conmovedora. Se erige en una de sus obras cumbres, al presentar de forma magistral la lucha entre contradicciones que sugiere la película: Un estudioso que carece de vida y una escritora que la tiene a raudales pero que se halla mortalmente enferma.

El arpa de hierba

Leímos la novela de Truman Capote y posteriormente vimos esta película del año 1995 dirigida por Charles Matthau y protagonizada por Walter Matthau, Jack Lemmon, Sissy Spaceck y Piper Laurie. 

Sinopsis: Dolly Talbo y su hermana Verena son las dos caras de la misma moneda. Verena es la matriarca de la familia, una avara y sombría mujer que posee tierras, casas y casi todos los comercios de la ciudad. Verena maneja su vida y la de los que la rodean con la misma rigidez que sus negocios.

El tercer hombre
 
Leímos la novela de Graham Greene y vimos juntos la película de Carol Reed, protagonizada por Orson Welles, Joseph Cotten, Trevor HOward y Alida Valli
 
Sinopsis: Viena, 1947. El norteamericano Holly Martins, un escritor de novelas policíacas, llega a la capital austriaca cuando la ciudad está dividida en cuatro zonas, ocupada por los aliados de la Segunda Guerra Mundial. Holly llega reclamado por un amigo de la infancia, Harry Lime, que le ha prometido trabajo. Pero el mismo día de su llegada coincide con el entierro de Harry, quien ha sido atropellado por un coche. Allí conoce a la novia de Harry, Anna, de la que pronto se enamora.
Sin embargo, las versiones contradictorias y el clima de misterio que envuelve todo, llevan a Holly a investigar el caso, pues sospecha que su amigo vive. El Mayor Calloway, de las fuerzas de ocupación británicas, le convence de que Lime es un peligroso delincuente que se ha refugiado en la zona soviética. Así, Holly descubre que Harry no era la persona enterrada, sino un traficante de penicilina adulterada.
Entonces se decide a colaborar con las autoridades, y se presta como cebo para capturar a Harry Lime. Al final, tras abatir a tiros a su enigmático y antiguo amigo, perseguido y acosado en los canales de las alcantarillas de Viena, Anna pasará al lado de Holly despreciándole.

La tregua

El Auditorio de Barañain, en colaboración con la Universidad pública de Navarra había organizado unas jornadas de homenaje a Mario Bendetti, con charlas, proyecciones y demás. En los grupos de lectura aprovechamos la ocasión para leer la novela "La tregua", invitar a Javier Medrano, profesor de literatura especialista en la obra de este autor uruguayo. Posteriormente fuimos a ver la película del mismo título, dirigida en 1974 por Sergio Renán y protagonizada por Héctor Alterio (en el papel de Martín Santomé) Ana María Picchio (en el de Laura Avellaneda), Luis Bradoni, etc.

Sinopsis: Martín Santomé es un hombre maduro que trata de reconciliarse con el pasado al sentir que su vida ha sido desperdiciada. Su condición de viudo lo hace sentirse muy solo, a pesar de que sus hijos adultos viven aún con él por problemas de dinero. Pero su existencia dará un giro de 360 grados al enamorarse de una mujer mucho más joven.

El último viaje de Robert Ryland

Esta producción hispano británica del año 1996 dirigida por Gracia Querejeta y protagonizada por Lalita Ahmed, Kenneth Colley, Karl Collins y Ben Cross es una versión libre de la novela de Javier Marías "Todas las almas". Sin embargo Marías no sólo renegó de esta versión sino que estuvo envuelto en un juicio con la familia Querejeta a cuenta de esta película. En los grupos de lectura teníamos interés en leer algo de este autor madrileño y al mismo tiempo comprobar si efectivamente la película estaba tan alejada de su modela literario. 

Sinopsis El ama de llaves Amira, como si fuera capaz de adivinar el futuro, le anunció: ”Es hora de volver”. Robert Rylands, profesor y arqueólogo, del que nadie en la Universidad ha sabido tras su misteriosa desaparición diez años atrás, regresa a Oxford cuando está a punto de cumplir los setenta.
A lo largo de toda una noche, Rylands declara voluntariamente frente al comisario Archdale. Su narración se convertirá en el hilo conductor del desarrollo de múltiples personajes, pero sobre todo, nos conducirá hasta Alfred Cromer-Blake para descubrir la antigua y estrecha relacion entre ambos.

El caballero Don Quijote de la Mancha

Como prólogo a las actividades que habíamos organizado en la biblioteca para conmemorar el IV Centenario de la 1ª edición de El Quijote (y que además de charlas y exposiciones incluían dos tertulias, una sobre El Quijote y otra sobre el libro de Andrés Trapiello Al morir Don Quijote) vimos esta vesión de Manuel Gutiérrez Aragón con Juan Luis Galiardo en el papel de Don Quijote y Carlos Iglesias en el de Sancho Panza.

Después de que un viejo soldado llamado Miguel de Cervantes recogiera las aventuras de Don Quijote y su escudero Sancho, éstos se han hecho famosos.
Tras saber que el Turco baja por la costa con una peligrosa armada, Don Alonso Quijano, el caballero don Quijote de la Mancha, saldrá, una vez más, y con la oposición de su sobrina y de su ama, a una nueva batalla que empezará en la Mancha y terminará en la costa.
Vestido con su armadura de estilo renacentista, bastante anticuada para la época, 1615, el ”loco” caballero andante del que todos se burlan emprenderá sus aventuras con su fiel escudero. El miedoso Sancho Panza, que incita y halaga los combates imaginarios del hidalgo decide partir con éste para apoyarle, como siempre, en sus empresas.

La carta final (1987)

Después de leer el libro de Helen Hanff, 84 Charing cross Road, decimos proyectar la película de David Hugh Jones, con Anthony Hopkins y Anne Brancoft en los papeles protagonista

En TCM: El cine que ya tenías que haber visto, es esto lo que dicen de la película:

El libro y todo lo que su mundo significa ha dado al cine grandes obras maestras, que no en vano muchos de los grandes títulos de ayer y de hoy fueron libros antes que películas. Libros y cine han caminado siempre de la mano y de vez en cuando los primeros han sido grandes protagonistas de historias del segundo: “La carta final” probablemente sea una de las películas de los últimos 50 años que mejor ha homenajeado al libro.

“La carta final” es una historia de amor de las que ya no se encuentran: la que mantiene una escritora, en Estados Unidos, la desaparecida Anne Bancroft, con un librero londinense, en la película Anthony Hopkins, a la que éste sirve libros viejos por correo.

Esta oda de puro amor como inseparable compañero del género humano cautivó, primero en forma de novela y después en su versión teatral a Anne Bancroft. Tanto, que recibió con alborozo el regalo de aniversario de boda que su marido, Mel Books, le hizo cuando ella no se lo esperaba: los derechos de la obra, que posteriormente protagonizó sobre los escenarios y que, lógicamente, repitió ante las cámaras en esta emocionante “La carta final”.

Una curiosidad para coleccionistas, mitómanos y cazadores de escenarios cinematográficos: en su próximo viaje a Londres no busquen la librería en el 84 de Charing Cross Road: allí se encontrarán un pub, el All One Bar, en el que encontrarán una placa que recuerda que aquello fue una librería. Quizá, lo que sí perciban en el ambiente sea la presencia del espíritu de Frank Doel, el librero al que tan maravillosamente encarna en la película el versátil, profundo y sensible Anthony Hopkins.
 

Bird

Antes de ver esta obra maestra de Clint Eastwood considerada como la mejor película jamás filmada sobre el jazz, habíamos leído el relato de Julio Cortázar "El perseguidor" basado, igual que la película en la vida del legendario Charlie Parker. Después, el trompetista y profesor de música David Orduña nos dio en la biblioteca una charla / concierto en el que pasó revista a algunos de los principales estilos de la historia del jazz. Concluimos así una

Ya en su primera y más que interesante película, “Play Misty For Me”, estrenada en España como “Escalofrío en la noche”, Eastwood nos mostraba su gran afición por el jazz. Recuerdo con especial agrado la secuencia en la que el protagonista, el propio Clint, y su novia, pasan el fin de semana en el festival de jazz de Monterrey. Con posterioridad ha patrocinado varios conciertos de jazz e incluido siempre esta música en sus películas.
En todas sus películas destaca la capacidad de aunar la máxima tensión dramática y dureza emotivas con una cortante elegancia y planificación narrativa muy precisa y fluida.
Estas y otras virtudes hacían falta para filmar una película sobre Charlie Parker. Su vida fue tan escabrosa que cualquier otro se hubiera deslizado fácilmente por la cómoda pendiente del dramón más desaforado.
Pero Eastwwood sortea con brillantez la tentación y nos ofrece un portentoso filme, estructurado en una serie de flash-backs sucesivos, que se engarzan en una elipsis narrativa endiablada, resuelta con total desenvoltura y aparente facilidad, al modo de un solo de Parker. Una transposición admirable y sutil entre dos artes distintas.
Sólo alguien con profundo conocimiento y amor hacia el asunto que trata podía ser capaz de escapar de la sensiblería. Para filmar escenas como la de la muerte del protagonista, tal como se nos muestra aquí -no doy detalles, ved la película- hacía falta además otra cosa, hacia falta valor.
Pero no es sólo una película interesante por su dramatismo, también hay momentos cómicos de gran altura. Los actores, y en especial Forest Whitaker como protagonista, están soberbios, dirigidos con mano maestra. La fotografía y la ambientación son también extraordinarias.
Pero aún hay algo que nos hace disfrutar aún más: la música.
En su momento fue criticada por los puristas del jazz la opción de regrabar con músicos actuales de primera línea al resto de músicos, excepto a Guillespie, tan importante como Bird en la película, dejando únicamente de la música original sus intervenciones. Esta crítica sería justa si contempláramos este aspecto aislado.
Pero no se trata de música, sino de cine, y es desde el punto de vista del cine, de su eficacia narrativa y del respeto debido al público, desde donde cobra pleno sentido el hacerlo así. Para escuchar esta música tal como fue, tenemos los discos, pero dado el, por desgracia, mal sonido habitual de las grabaciones de aquella época, tal sustitución es necesaria para los fines del filme.
Y es que realmente logra darnos una vívida sensación de estar presentes como público en aquellas sesiones memorables, cosa con la que hemos soñado más de una vez y que nunca le agradeceremos lo suficiente a este gran cineasta.
La mejor película jamás filmada sobre el jazz. Buen cine y buena música. ¿Qué más se puede pedir?

El bosque animado

La lectura de la novela de Wenceslao Fernández Flórez publicada poco tiempo después de terminada la guerra civil fue una de las más agradables sorpresas de este curso. La novela está llena de magia, de poesía, de humor y de una sutil crítica social que nos hizo reìr a carcajadas en más de un momento. Es una obra que transmite al lector una rara alegría. Decir que no ha pasado el tiempo por El bosque animado no es mucho decir, lo cierto es que para quienes no la conocían (lo mismo que nos ocurrió el año pasado con algunas novelas de Mercé Rodoreda) su lectura ha roto más de un esquema sobre la novela española de postguerra. 

La versión cinematográfica (puedes pinchar aquí para leer una reseña de la película) de José Luis Cuerda (1987) con Alfredo Landa, Fernando Valverde, MIguel Rellán y Alejandra Grepi en los papeles más destacados, estando bien, no hace justicia a la novela. En realidad se reduce a hilvanar unos cuantos pasajes y el resultado es agradable de ver pero se pierde esa dimensión del bosque como un microcosmos con vida propia donde hasta los animales y lo árboles hablan. Algo que quizás reflejó mejor una versión la versión en dibujos animados de Ángel de la Cruz y Manolo Gómez

El honor perdido de Katherina Blum

Tanto la novela del premio Nobel Heinrich Böll, como la película, dieron lugar a intesos debates en nuestra biblioteca.

Este es un artículo que publicó en Gara Harry Sturmer con motivo de su proyección en un ciclo.

Harry STÜRMER Profesor de alemán y traductor (Goethe-Institut)
El próximo 29 de febrero tendremos la oportunidad de ver una excelente película en la casa de cultura de Okendo de Donostia (19.00). Una película que no se ve todos los años. Y no es por lo del año bisiesto. Se trata de «El honor perdido de Katharina Blum». Volker Schlöndorff rodó la película en 1975, cinco años antes de recibir un Oscar por «El tambor de hojalata» y un año después de la publicación de la novela del mismo título («Die verlorene Ehre der Katharina Blum») del escritor alemán y Premio Nobel, Heinrich Böll.
El tema de la película son los valores, el honor, de un ser humano en contraste con los métodos de los, o algunos, medios de comunicación. El personaje central es Katharina Blum, una modesta mujer alemana divorciada, trabajadora, sincera y serena, a quien llaman «la monja». Un día de carnaval se deja animar por una amiga y acude a una fiesta donde conoce a un hombre atractivo y simpático que le confiesa que había desertado del Ejército y está siendo buscado por las fuerzas de seguridad del Estado. Katharina decide escuchar a su corazón y le deja dormir en su casa, no sin indicarle antes una vía de posible fuga. Así, cuando a la mañana siguiente la policía irrumpe en su domicilio, ella se queda tranquila con su conciencia. Pero su estado de ánimo cambia al ver la campaña que la prensa, en armonía con las fuerzas del Estado, lanza contra ella. Llegándose al punto de... Pero no vamos a anticipar aquí toda la película.
Lo que sí podemos decir es que, al final de la película, Katharina, a pesar de todas las posibles vulneraciones de unas leyes establecidas en el Código Penal, jamás ha perdido su honor, todo lo contrario. Ella es la heroína santa de la historia, defendiendo los valores que la prensa ya perdió hace tiempo en Alemania (y en otros sitios).
El Premio Nobel Heinrich Böll escribió esta novela a principios de los años 70, que fue cuando nacieron en Alemania los primeros grupos de lucha armada como la RAF o el Movimiento 2 de junio. Nacieron como consecuencia del movimiento del 68, que con sus métodos no consiguió llegar a su meta: un mundo más justo y sin guerras.
Según los afiches de «se busca» de la Policía -que eran utilizados por primera vez desde los tiempos nazis como método público de persecución en Alemania- la periodista estrella de izquierdas Ulrike Meinhof estaba involucrada en la liberación del militante Andreas Baader. Éste cumplió cadena en la cárcel por haber atentado contra un centro comercial, como protesta contra el consumismo y la indiferencia ante la guerra de Vietnam. Böll pidió públicamente garantías estatales para que la periodista se entregara voluntariamente. Pero se equivocó doblemente, ni el Estado alemán, empezando a desarrollar todo su arsenal antiterrorista contra este grupo opuesto al sistema, estaba dispuesto a dar estas garantías, ni Ulrike Meinhof quería entregarse para volver al arma de la pluma.
El Estado alemán y su prensa se tomaron muy mal esta iniciativa del Premio Nobel, más aún cuando la RAF (Rote Armee Fraktion - Fracción del Ejercito Rojo; a cuenta del trabajo de los medios de comunicación conocido aquí solamente bajo el nombre de los Baader-Meinhof) puso una bomba en el headquarter que el ejército de EEUU tenía en Heidelberg para planificar sus bombardeos sobre Vietnam. La prensa atacó sin perdón a la «Baader-Meinhof-Bande» (la banda - criminal / terrorista intuiría automáticamente el lector y la lectora - de Baader y Meinhof) mientras Heinrich Böll insistió públicamente en que, como mucho, se podría hablar del «grupo» Baader-Meinhof. Consideraba necesario este matiz para no juzgarles de antemano, o ponerles en el mismo bote que una simple banda mafiosa con fines criminales. La prensa no perdonó. De repente, el mismo Heinrich Böll se convirtió en blanco de la prensa alemana, empezando por el periódico sensacionalista de mayor tirada en Alemania, el «Bild-Zeitung», que empezó una verdadera caza de brujas contra el Premio Nobel.
Será por la experiencia sufrida en su propia piel por lo que Heinrich Böll escribe un epílogo a la novela aclarando lo siguiente: «Las personas y acontecimientos son de pura ficción. (...) Similitudes con las prácticas de la `Bild-Zeitung' no son intencionadas ni casuales, sino inevitables».
Heinrich Böll no perdió su honor. Después del encarcelamiento de Ulrike Meinhof, pidió permiso para visitarla y ver él mismo las condiciones de su aislamiento -denunciado como «tortura blanca»- lo que le fue denegado. Y hasta poco antes de morir, en 1985, participó con grupos pacifistas, en plena Guerra Fría, en los bloqueos de las bases americanas donde se guardaban armas atómicas en terreno alemán.
¿Dónde están los y las intelectuales y famosillos en el Estado español que se atrevan a levantar su voz a favor de la moral y el honor, en vez de guiñar un ojo al poder del Estado?

Diamantes de sangre

Vimos la película el 2 de junio de 2009, justo antes de tener una tertulia sobre el libro de Ahmadou Kourauma Alá no está obligado. Son dos enfoques muy distintos sobre un mismo y terrible fenómeno: la utilización de la infancia en los conflictos bélicos. Los niños, comentó Ramón Arozarena en la tertulia, son los mejores soldados: porque no tienen bien delimitados sus principios éticos, porque son de una lealtad ciega al líder (hasta el punto, como se ve reflejado en distintos momentos de la novela y de la película, de que matar a sus propios padres puede ser una prueba que se vea obligados a superar) y porque, ayudados por el consumo de drogas (como ocurre a menudo) son capaces de cometer las mayores atrocidades sin pensar.

La película dirigida en 2006 por Edward Zwick y protagonizada por Leonardo di Caprio y Jennifer Connelly es bastante comercial y está pensada para gustar al gran público (mucho ritmo, mucha acción, intriga, persecuciones...) pero deja ver todo el dramatismo y la hipocresía que se esconde detrás del comercio de diamantes (y se supone que de otras muchas cosas) que obliga a miles de seres humanos a trabajar en condiciones prácticamente de esclavitud.

Las uvas de la ira

Hace tiempo habíamos leído la novela de John Steinbeck y nos había dejado un buen recuerdo (tanto la lectura como la tertulia a la que dio lugar); por eso cuando desde la Escuela Social nos dijeron que habían pensado dedicar buena parte del curso a reflexionar sobre la crisis y tenían previsto proyectar la película de John Ford y nos invitaban a colaborar con ellos, no nos lo pensamos. Leímos esta vez Los vagabundo de la cosecha, texto mucho más breve editado por Libros del Asteroide, en el que se recogen los reportajes de Steinbeck (y las fotografías de Dorothea Lange, con el tiempo convertidas en un icono de lo que fue la Depresión americana). La película la proyectamos en la biblioteca el 10 de noviembre de 2009 y después de tanto años aun sigue impresionando las vicisitudes de esta familia arruinada por la crisis y que emprenden esta miserable conquista del oeste. 

En palabras de Luis Alegre, se trata de "la crónica del infierno sufrido por una familia de Oklahoma que ve cómo es expulsada de su hogar y de sus tierras y emprende un viaje hacia California con la esperanza de encontrar una vida mejor. John Ford no dudó en aceptar el encargo. La película le permitía retratar a una familia de gente sencilla y derrotada sometida a pruebas extremas. Eso era algo que le chiflaba...Más que poética o nostálgica, Las uvas de la ira es una película emocionante y melancólica. Eso sí, la emoción y la melancolía son de primera clase. La mirada de Ford registra cómo se rompen los sueños de estos pobres diablos pero lo hace sin tropezar nunca con el sentimentalismo barato o la cursilería. Y, como melodrama social, resulta soberbio en su equilibrio: John Ford captura el espíritu de una época y denuncia una horrible situación socioeconómica pero elude cualquier tipo de regodeo demagógico. Si yo fuera un director con inquietudes sociales, antes de mover un solo dedo, por puro respeto, me aprendería de memoria Las uvas de la ira"

Al día siguiente tuvimos la oportunuidad de escuchar una charla de la profesora Begoña Pérez que hablaba precisamente de las víctimas de la crisis. Fueron dos sesiones no precisamente alegres pero sí necesarias y enriquecedoras.

 

Adiós Bafana

Desde hace un par de años lo que empezó siendo un mercadillo solidario se ha ido ampliando hasta convertirse en unas jornadas de reflexión y sensibilización sobre el continente africano que incluyen tertulias, charlas, narración oral...y cine.

Este año (2010) lo hemos dedicado a Suráfrica y a la figura de Nelson Mandela. En los clubes de lectura habíamos leído "El factor humano" de John Carlin y la película que decidimos poner fue "Adiós Bafana" que, a diferencia de "Invictus" (la película de Clint Eastwood), más centrada en la época en la que Mandela es ya presidente, se ocupa sobre todo en su larguísma etapa carcelaria y su relación con los funcionairos de prisiones. 

La tertulia que continió a la película fue muy ilustrativa, como no podía ser de otro modo teniendo como invitados a Ángel Alfaro (que hizo la presentación) y a Ramón Arzarena, dos verdaderos expertos en África.

El Gatopardo

La impresión que produce la obra de Lampedusa es que pertenece a esa estirpe de novelas que desde el momento de su publicación (en este caso en la Italia de los años cincuenta) adquiere la condición de clásico. El autor se encarga de introducir pequeñas bromas (que a Mario Vargas Llosa no le gustaban nada, dicho sea de paso) que nos hacen comprender que la novela está escrita casi cien años después de los hechos que relata magistralmente. Y lo cierto es que si no fuera por esas inoportunas alusiones a Freud o los aviones, en muchas páginas nos haría dudar sobre el momento en que está escrito, en parte porque Lampedusa conoce maravillosamente bien ese mundo aristocrático que recrea en la novela y en parte por la elegancia de una prosa que en algunos momentos recuerda a Clarín o, como comentó alguien en nuestra tertulia, al Villalonga de Bearn o la sala de las muñecas. La película de Visconti (que pusimos en junio de 2010 como broche final a la temporada de tertulias) no hizo sino aumentar el prestigio de esta historia situada en el momento de la unificación italiana, una momento histórico en el que el derrumbe de una clase social coincide con el surgmiento de otra. 

Matar a un ruiseñor

El 16 de diciembre de 2010, después de que todos los grupos quedaran deslumbrados con la lectura de la novela de Harper Lee, proyectamos en la biblioteca este clásico de Robert Mulligan, con Gregory Peck en uno de los mejores papeles de su carrera.

Los ruiseñores no se dedican a otra cosa que a cantar para alegrarnos. No devoran los frutos de los huertos, no anidan en los arcones del maíz, no hacen nada más que derramar el corazón, cantando para nuestro deleite. Por eso es un pecado matar a un ruiseñor

Aquí se puede leer una reseña de la película y ver algunos fotogramas. 

 

 

 

 



Teatro

Salomé de Oscar Wilde
 
Sábado, 30 de septiembre en el Auditorio de Barañain
 
A la función de las 20.00
 
MARÍA ÁDANEZ Y MILLÁN SALCEDO PROTAGONIZAN ESTA TRAGEDIA PERVERSA A RITMO DE HIP HOP, CON COREOGRAFÍA DE VICTOR ULLATE
Los Evangelios no mencionan ni siquiera su nombre, sólo la llaman hija de Herodías. Ella es Salomé, una de las grandes malvadas de la historia, una Lolita bíblica presentada aquí más juvenil e inmadura, el capricho virginal de un hombre. Su hazaña: pedir a Herodes la cabeza de Juan Bautista en una bandeja. La historia está ambientada en el actual Oriente Próximo, y su  música de fondo es el "hip hop". Será una balada rapera la que Salomé bailará ante el tetrarca Herodes para que le ofrezca la cabeza de Juan Bautista.
La orgullosa y perversa Salomé (María Ádanez) danza a ritmo de hip-hop en una coreografía compuesta por Víctor Ullate. Baila hasta que el histriónico asesino Herodes (Millán Salcedo) accede a que le sirvan en bandeja la cabeza de Juan Bautista (Chema León), bajo la atenta mirada de Herodías (Elisa Matilla), madre de la criatura danzarina y amante del rey déspota.
Dirección: Miguel Narros
Versión: Mauro Armiño
Reparto: María Ádanez, Millán Salcedo, Elisa Matilla, Chema León.
Coreografía: Victor Ullate
Música: José Nieto
Producciones Andrea D'Odorico
Duración: 120 min.

Si quieres leer una reseña aparecida en El País pincha aquí

 

La música de Marguerite Duras

En el viaje que hicimos a Madrid en junio de 2007 tuvimos ocasión de ver esta obra escrita originalmente en 1965 para la televisión inglesa. La obra reúne en un hotel y durante una noche a una pareja que se ha separado hace dos años y que se reencuentra para terminar los trámites del divorcio. Son íntimos y extraños al mismo tiempo y no saben bien cómo ni por qué llegaron a ese momento de disolución del amor. Dice Duras: «a esos dos en ese hotel de Francia durante una noche de verano, sin un beso, yo los haría hablar durante horas y horas. Nada más que por hablar. En la primera parte de la noche, tienen el tono de la comedia, de la disputa. En la segunda parte de la noche, no, han regresado a ese estado integral del amor desesperado». Íntimos extraños, se tratan de usted al revisar el pasado, se tutean para decirse adiós. Y dicen y callan las palabras despiadadas, amorosas y definitivas de Marguerite Duras.

Fueron en parte los comentarios elogiosos de Luis María Ansón en El Cultural los que nos animaron a acercarnos al teatro Figaro para ver en el escenario a Alberto Maneiro y Celia Freijeiro. Estas son las palabras de Ansón:

Lo mejor con diferencia de esta Música del teatro Fígaro es la interpretación de Celia Freijeiro. Tiembla la actriz en el alma de Anne Marie. Se estremece en su cuerpo. Es la autenticidad interpretativa en el gesto, en los registros de voz, en el temor y el temblor de las manos, en la mirada profunda, el sentimiento cautivo, la cambiante expresión, la tristeza que anida en el fondo del corazón, tristeza que es amor. Celia Freijeiro ha sido finalista del Premio Valle-Inclán, finalista del Premio Mayte, y la crítica especializada la ha destacado como la mejor actriz joven del teatro español. Alberto Maneiro le da la réplica como puede. No era tarea fácil. Carlos Pineda ha explicado su escenografía como un dispositivo para iluminar las palabras que se escupen los personajes. Marta Álvarez, atención a esta directora argentina, ha entendido muy bien la obra de Duras y la subraya con sabiduría. Un acierto reproducir los sentimientos de Anne y Michel con el diálogo, como fondo musical, entre un violonchelo (Diego Valbuena) y un violín (Julia de Castro) con música, acertada a ráfagas, de Irma Catalina Álvarez.

La crítica señalará, junto a tantas virtudes, algunos defectos de la comedia pero el público, en todo caso, lo pasará en grande con esta obra tan interesante, tan intensa, tan actual. Los espectadores la siguen sin que se escuche un rumor en el patio de butacas.

Al final del diálogo entre Anne Marie y Michel el amor se recrea. No todo está definitivamente perdido. “En la sombra, en secreto, dejar que el amor crezca”, dice él. Es otra vez Machado cuando quiere recuperar el sentimiento que se arrancó del alma: “Aguda espina dorada quién te pudiera sentir en el corazón clavada”. Es de nuevo mi inolvidado Pablo Neruda, mi amigo del alma, mi amigo: “Yo soy el que te espera en la estrellada noche sobre las áureas playas, sobre las rubias eras, el que cortó jacintos para tu lecho, y rosas, tendido entre las hierbas yo soy el que te espera”. La llama del amor sigue viva, encendida en la oscuridad de esta historia vomitada sobre la escena desde el desamor y su infierno. Al despedir a Anne en la puerta del hotel, Michel sabe que “su corazón es el de un pájaro y se saciaría con una gota de rocío”. Y le pregunta a ella: “¿Es el principio o el final?”. Anne contesta “Quién sabe…” Se hace entonces el oscuro, mientras el público, desgarrado por una profunda emoción, prorrumpe en interminables aplausos.

Luces de bohemia de Valle Inclán

Sesenta personas vinculadas a los clubes de lectura de la biblioteca fuimos el viernes 17 de octubre al estreno de Luces de bohemia en el Teatro Gayarre. El director del montaje era el pamplonés Angel Sagües. El papel de Max Estrella lo interpretaba maravillosamente el veterano actor Javier Ibáñez (los dos tuvieron la amabilidad de venir unos días más tarde a la biblioteca a una tertulia).

A nosotros la obra nos encantó. El montaje nos pareció original y nos transmitió esa sensación de movimiento por unos círculos que son a veces verdaderos círculos infernales. La obra transcurre en vienticuatro horas por la noche madrileña. Por el escenario vemos pasar putas, periodistas, poetas bohemios, políticos corruptos, policías mal encarados, revolucionarios...un pequeño microcosmos que representa a la sociedad de la época. Valle Inclán tiene el enorme mérito de saber reproducir fielmente el habla popular al mismo tiempo que salpica la obra de referencias cultas y homenajes a las más grandes obras de la literatura, desde Dante a Cervantes. El espectador contempla todo aquello con la convicción de que, más que asistir a unas cuantas escenas de un Madrid nocturno y finisecular, le están dando una lección sobre la naturaleza humana.

Si quieres tener más información sobre el montaje de Ángel Sagües y La Ortiga puedes pinchar aquí.

 

Fedra

El 20 de noviembre de 2009 unas cuarenta personas de los clubes de lectura fuimos juntas por segunda vez al Teatro Gayarre para ver Fedra, la versión de Juan Mayorga inspirada en la obra de Eurípides, Séneca y Racine con dirección de José Carlos Plaza y que cuenta en sus principales papeles con Ana Belén, Chema Muñoz (Teseo), Fran Perea (Hipólito), Alicia Hermida (Enone), Daniel Esparza (Acamante) y Javier Ruiz de Alegría (Tarámenes).

El comentario que hacíamos entre nosotros a la salida del teatro era sobre todo que resultaba increible que una historia con más de dos mil años de antigüedad nos siga conmoviendo de esa manera. Es evidente que cuando se trata de asomarse a las profundidades del corazón humano, a sus contradicciones y sus límites, apenas hemos avanzado gran cosa desde los griegos.

Ana Belén estuvo espléndida. Puedes leer una entrevista pinchando aquí.

Cuatro días más tarde, el martes 24 de noviembre, le pedimos a Camino Azcona (profesora de griego) que nos diera una pequeña charla sobre el teatro en la época de Esquilo, Eurípides y Sófocles. Camino es una apasionada de la cultura helénica y desplegó ante nosotros toda su erudición y toda su sencillez. Una gozada.

 

El 22 de enero de 2011 fuimos a Baluarte a ver "Un tranvía llamado deseo".

Esta es la crítica que escribió en El País Marcos Ordóñez

Y esta es la reseña que apareció en El Norte de Castilla

¿Viene Un Tranvía Llamado Deseo, una de mis obras favoritas, al Calderón? ¿La señora Vicky Peña como Blanche? ¿Dirigida por Mario Gas? ¡No me la pierdo!!
Esa fue mi primera reacción, la segunda fue: “no te emociones mucho, que nunca son como te imaginas”. El resultado, mejor de lo esperado.  Aunque inevitablemente hay un choque entre lo que tu quieres ver y lo que acabas viendo.
Abre la obra una proyección de un tren que ocupa la parte trasera del un escenario. La música y los tonos grises de la proyección (como de la revolución industrial), proporcionan un aspecto siniestro y gris, más propio de las calles de chicago que de Nueva Orleans. El escenario exhibe una reproducción de una casa donde no falta detalle, todo bien cuidado y muy práctico teatralmente hablando.
 
Vicky Peña está espléndida. Al principio de la obra, me pareció que estaba excesiva, que exageraba demasiado y dejaba poco terreno para la sutileza pues no tardamos ni 30 segundos en descubrir su adicción a la bebida. Sin embargo con el transcurso de la narración me di cuenta de que no es Blanche la que está demasiado arriba, sino los demás los que no llegan a su altura. El personaje de Blanche es así, fascina con sus contradicciones, seduce con su feminidad, deslumbra con su exceso, es compleja y está desesperada. Y la señora Vicky Peña lo ha clavado.
Pero hay otro personaje muy interesante, Stanley. Es rudo, inteligente, sincero y con cierto encanto animal. Que lástima que viéramos a Roberto Álamo, grandísimo profesional, un poco descafeinado. Siendo un poco exquisitos, en los registros de fuerte tensión se convertía totalmente en Stanley, sin embargo en las de tono más distendido perdía un poco la esencia y relajaba la conversación a unos límites que Stanley no hubiera permitido. Así la escena donde toma a Blanche quedó más liviana que visceral.
Alex Casanovas está brillante como Mitch, así como Anabel Moreno como Eunice. Ariadna Gil se quedó un poco íntima (muy cinematográfica) incluso para el personaje de Stella. Supo captar el carácter sumiso y dulce de Stella sobre todo en la escena de la bajada por la escalera donde irradiaba una energía que se podía percibir desde las butacas. Pero nos desilusionó con las poco sinceras lágrimas del final.
El vestuario es impecable y muy apropiado, pero tengo que sacar una pequeña imperfección: Los trajes cliché de médico y enfermera siniestros. Es un final amargo y emocionalmente intenso, sin embargo la llegada de estos dos personajes saca un poco de contexto y parece que están “puestos por el ayuntamiento”.  Hay que cuidar esos detalles.
En rasgos generales es una muy buena producción, donde si consiguen perfilar un poquito más los personajes principales lograrán la excelencia.
Muy digna de ver, por supuesto.
UN TRANVIA LLAMADO DESEO de Tennessee Williams
Versión JOSE LUIS MIRANDA
Dirección: MARIO GAS
Reparto:
Vicky Peña
Roberto Álamo
Ariadna Gil
Alex Casanovas


Club de lectura juvenil

Si quieres más información sobre el club de lectura juvenil puedes imprimir este tríptico



Encuentro clubes de lectura de Navarra

I Encuentro (Barañain. 2011)
 
El 30 de abril celebramos en el Auditorio Barañain-Barañaingo Auditorio el I Encuentro de clubes de lectura de Navarra. Lo más destacable del Encuentro fue que no hubo nada que llamara especialmente la atención. Parecía que las cosas iban saliendo sin esfuerzo, como si fluyeran y así es como debe ser. Sólo quienes llevábamos meses reuniéndonos para hacerlo posible sabemos la cantidad de detalles que hay que tener en cuenta, las decisiones y la suma de pequeños gestos desinteresados que son necesarios para hacer realidad algo así. Por lo tanto, lo primero, dar las gracias a todos los voluntarios y voluntarias, a quienes vencieron la timidez para subirse (a veces por primera vez en su vida) a un escenario, al personal del Auditorio, porque fue una gozada trabajar con ellos, al Ayuntamiento de Barañain, a la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana por estar allí dando la bienvenida, cediendo el local y asumiendo algunos gastos, al servicio de bibliotecas y de publicaciones, a los periodistas que cubrieron el evento, a Ignacio Martínez de Pisón y sobre todo a los 200 lectores y lectoras, coordinadores y bibliotecarios que ese día respondieron a nuestra convocatoria. 
Lo mejor: el haberlo hecho y haber puesto el listón en algún sitio. Si es alto o bajo el tiempo lo dirá, pero a partir de ahora seguro que será mucho más fácil organizar un segundo, tercer y cuarto Encuentro.
Ignacio Martínez de Pisón además de un gran escritor, demostró que sabe meterse al público en el bolsillo. Contó algunas anécdotas divertidas. Nos dijo, por ejemplo, que se había hecho escritor cercado por sus compañeros de piso. Cuando era un joven estudiante en Barcelona compartía piso con otros tres estudiantes que eran un suplicio: “unos asquerosos”, dijo. Uno se cortaba las uñas en la mesa del comedor, otro, que estudiaba Biología, llenaba el frigorífico de envases de yogur con todo tipo de plantas, que terminaban fermentando. Y por no aguantarlos terminaba encerrándose solo en su habitación e inventando historias. 
Nos habló de cómo ha terminado por convertirse en lo que de joven más detestaba: un escritor realista. Más aun: hiperrealista, obsesionado por los detalles. De joven, quería hacer obras profundas, filosóficas, poéticas, pero a partir de “Carreteras secundarias” se resignó a lo inevitable. 
En su intervención habló de sus anteriores novelas y de su tendencia a narrar la vida de unos personajes con los que el lector a priori no siente ninguna simpatía: un fascista italiano que después de la guerra civil se quedó a vivir en España en “Dientes de leche”, un chivato  de la Brigada político social en “El día de mañana”. Pero precisamente por ese rechazo son figuras que están muy poco estudiadas.
Y para terminar nos recomendó dos libros: “El olvido que seremos” de Hector Abad y “Tiempo de vida” de Marcos Giralt. Y nos dijo que la escritora de la que no se pierde ni una novela es Anne Tyler.
Después del café, fue el tiempo de los lectores. Doce personas, empezando (como anfitriones) por las cuatro de los distintos clubes de lectura de Barañain,  subieron al escenario a contar su experiencia. Hubo de todo: una más emotivas, como las de la cárcel, otras más desconcertantes, como las del club Manga. Uno de los asistentes dijo que parecía una reunión de Alcohólicos Anónimos, pero quizás esas dos horas se parecían más, como dijo otra persona del público, al festival de Eurovisión: cada grupo parecía estar esperando a que saliera su representante para aplaudirle con más ganas.
Bromas aparte la jornada sirvió para darnos cuenta de la complejidad, la riqueza, la variedad y la pujanza de una realidad, la de los clubes de lectura, que aun tienen muchas cosas que aportar y que decir.
Para terminar, decir que la comida estuvo bien y que, como casi siempre, lo mejor, más que los platos, fue la conversación con unos y con otros, con unas y con otras (una gozada ver a varios compas de profesión). Y como colofón, la obra de teatro de Karretabidea, fue algo fresco y muy apropiado para esa sobremesa. Con una puesta en escena sin demasiados recursos conseguieron que la gente se lo pasara bien, con alguno momentos verdaderamente desternillantes.

II Encuentro (Pamplona. 2012)

El II Encuentro de Clubes de Lectura de Navarra tuvo lugar el 27 de octubre de 2012 en el
Auditorio Ciudad de la Música. Pamplona, donde se dieron cita cuatrocientas personas.

La inauguración del Encuentro corrió a cargo de Ana Zabalegui, Directora General de cultura-Institución Príncipe de Viaja. Por su parte Jesús Arana, de la biblioteca de Barañain, habló sobre algunas características de los clubes de lectura que han hecho posible que se hayan extendido tanto en tan poco tiempo. La colombiana (y Navarra de adopción) Sophy Villegas, coordinadora de numerosos clubes, fue la encargada de presentar a su paisano Héctor Abad Faciolince que fue, sin ninguna duda, la estrella de la jornada.
 

La mañana continuó, como estaba previsto, con la exposición de cinco experiencias que se han llevado a cabo en los clubes de lectura durante el pasado año. La primera de ellas fue las lecturas dramatizadas de la biblioteca de Barañain, una actividad con la que se pretende profundizar y al mismo tiempo dar la posibilidad al público que quiere asistir a las lecturas de familiarizarse con algunas grandes obras de teatro. La segunda fue el maridaje de vino y literatura, llevado a cabo en varios clubes y consistente en la combinación de la lectura de novelas relacionadas con el vino con la cata y la visita a algunas bodegas. La tercera exposición estuvo a cargo de profesores del Departamento de Lengua y Literatura del instituto de Zizur Mayor, que han puesto en marcha un club de lectura muy activo. El club infantil Los cronopios, que funciona desde hace tiempo en la biblioteca de Noain centró la cuarta de las intervenciones y la quinta, presentada por la biblioteca de Murchante, consistió en la descripción del encuentro virtual mediante videoconferencia con el escritor Gabi Martínez. La jornada terminó de manera lúdica con unas “clown-clusiones” que sorprendió y divirtió a los participantes.

 

 

III Encuentro (Tudela. 2013)


Unas treinta personas de los cinco grupos de la biblioteca se animaron a participar en el III Encuentro de clubes de lectura de Navarra, que este año tuvo lugar en Tudela el sábado 26 de octubre. El evento se celebró en la sede de la UPNA y el escritor invitado este año fue Manuel Rivas de quien todos habíamos leído su último libro “Las voces bajas”.
El encuentro tuvo como hilo conductor las relaciones entre el cine y la literatura (“Versiones de la ficción”). Con ese motivo después de la charla tertulia y de la pausa del café la mañana continuó con una entrevista (bien interesante) a dos bandas de Ramón Herrera y Alfredo Verdoy que verso íntegramente sobre las novelas de Rivas llevadas a la pantalla (“La lengua de las mariposas”, “El lápiz del carpintero” y “Todo es silencio”). La mañana continuó con las experiencias de cine forum de las bibliotecas de Barañain (presentada por Rosa Uriz, un texto muy bonito titulado “La ventana mágica, una mirada en plural”), San Jorge (presentada por Ramón Herrera), de Civican (presentada por Marta Lasala) y del cine club Muskaria de Tudela (comunicación a cargo de Alfredo Verdoy). Después de la comida (sobre la actuación del monologuista que puso el broche final preferimos correr un tupido velo) tuvimos una visita turística por el centro histórico de la ciudad.
 



Ilustración